Desde el 1 de enero de 2026 rige un nuevo incremento nacional en los precios de la gasolina y el ACPM, definido por la Creg. El ajuste ya se refleja en las estaciones de servicio y genera impacto en conductores, transporte público y sectores productivos.
El inicio del año 2026 llegó acompañado de un nuevo ajuste en los precios de los combustibles en Colombia, una medida de alcance nacional que comenzó a aplicarse desde este 1 de enero. El incremento impacta directamente a millones de conductores y a los sectores del transporte público y de carga, considerados claves para la movilidad y la dinámica económica del país.
De acuerdo con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), el aumento fue fijado en $90 por galón para la gasolina corriente y $99 para el ACPM. Aunque el alza es uniforme en todo el territorio nacional, el valor final al consumidor varía dependiendo de la ciudad, debido a factores tributarios y logísticos propios de cada región.
En varias capitales y ciudades intermedias, el precio del galón de gasolina ya supera la barrera de los $16.000. En el caso de Ibagué, el valor se ubicó en $16.407, mientras que el ACPM alcanzó los $11.267, cifras que reflejan la tendencia alcista que se mantiene desde meses anteriores.
Las autoridades explicaron que el precio de los combustibles responde a una estructura regulada que incluye el ingreso al productor, impuestos nacionales, sobretasa, impuesto al carbono y costos de transporte y distribución. Estos componentes inciden directamente en el valor que finalmente pagan los consumidores en las estaciones de servicio.
El Gobierno nacional había anticipado este ajuste a finales de 2025, señalando presiones derivadas del mercado internacional de hidrocarburos y el aumento de los costos internos. Según el Ejecutivo, estos factores obligaron a realizar una actualización gradual para mantener la estabilidad del sistema de precios.
El incremento genera preocupación entre transportadores y ciudadanos, quienes advierten un posible efecto en el costo de vida y en los precios de bienes y servicios. Sectores productivos han reiterado que el alza en el ACPM podría trasladarse a las tarifas de transporte y a la cadena logística.
Expertos económicos señalan que el comportamiento del precio de los combustibles seguirá siendo un factor determinante en la inflación durante el primer trimestre de 2026. Por ello, se insiste en la necesidad de medidas complementarias que mitiguen el impacto en los hogares de menores ingresos.
Mientras tanto, conductores y empresas de transporte ya ajustan sus presupuestos ante el nuevo panorama, en un año que arranca con desafíos económicos y con un debate abierto sobre el equilibrio entre sostenibilidad fiscal y el impacto social del precio de los combustibles.































