Productores vinculados a Dignidad Agropecuaria confirmaron su intención de sumarse a las protestas convocadas inicialmente por la región arrocera de Norte de Santander, en medio de una crisis económica que afecta al sector.
El sector arrocero del Tolima anunció su intención de unirse a la jornada de movilización nacional promovida por Dignidad Agropecuaria. La iniciativa fue retomada el pasado 26 de febrero y surgió desde Norte de Santander, donde los productores decidieron convocar protestas ante la difícil situación financiera que atraviesan.
En el departamento del Tolima, el panorama presenta matices internos, especialmente en la zona sur. Allí, los distritos de riego optaron por apartarse oficialmente de la movilización. Estas entidades han preferido participar en mesas técnicas con el Gobierno para explorar alternativas productivas.
La estrategia de los distritos del sur apunta a diversificar cultivos y garantizar su sostenibilidad organizacional mediante la comercialización del recurso hídrico. Según explicaron, buscan soluciones estructurales que les permitan estabilizar ingresos sin recurrir a jornadas de protesta.
No obstante, desde el norte del departamento la postura es distinta. El ingeniero Manuel Cardozo, miembro de Dignidad Arrocera, aseguró que la realidad de los agricultores es crítica. Las pérdidas acumuladas en cosechas anteriores y el aumento de las deudas mantienen en riesgo el patrimonio de numerosas familias.
Cardozo advirtió que el crecimiento constante de intereses financieros amenaza fincas, viviendas y años de trabajo construidos por generaciones. Afirmó que muchos productores no cuentan con un horizonte claro para cumplir sus obligaciones económicas, lo que podría llevarlos a la ruina total.
Ante este escenario, el gremio considera que la movilización es una herramienta legítima para exigir soluciones. Los arroceros sostienen que la protesta busca proteger el sustento de cientos de familias cuya única fuente de ingresos depende del cultivo del arroz.
Actualmente, los productores del norte del Tolima están a la espera de la decisión que adopten sus homólogos del Huila. La coordinación entre ambas regiones del centro del país será clave para definir la fecha oficial de inicio de las jornadas de protesta.
Se prevé que en las próximas horas o días se concrete el anuncio conjunto sobre la participación formal en la movilización nacional. Mientras tanto, el sector mantiene reuniones internas para unificar criterios y fortalecer la representación gremial en medio de la crisis que atraviesa el agro arrocero.































