Una granada de fragmentación fue lanzada hacia el Complejo Carcelario de Coiba en Ibagué, cerca del barrio Villas de Gualará. El artefacto no explotó y fue desactivado por expertos antiexplosivos. El hecho se suma a un reciente ataque armado registrado el 26 de septiembre contra el mismo establecimiento.
Un nuevo hecho de violencia generó preocupación entre las autoridades del Tolima, luego de que fuera hallada una granada de fragmentación en inmediaciones del Complejo Carcelario y Penitenciario de Alta y Mediana Seguridad Coiba de Picaleña, al sur de la capital tolimense. El artefacto, que no alcanzó a detonar, fue asegurado por el grupo antiexplosivos de la Policía Metropolitana.
El artefacto fue encontrado en la zona conocida como La Guayana, contigua al barrio Villas de Gualará, área que colinda con el perímetro externo del penal. De inmediato, unidades de la Policía acordonaron el lugar y desplegaron un operativo de inspección para descartar la presencia de otros elementos peligrosos en el área.
Alejandro Durán, presidente del sindicato del Inpec en Ibagué, denunció que este no es un hecho aislado. Según relató, el pasado 26 de septiembre en horas de la noche, sujetos armados realizaron disparos contra la puerta principal del penal. “Hoy amanecimos con una granada que fue lanzada en horas de la noche, gracias a Dios no hizo explosión y el grupo antiexplosivos tomó medidas para neutralizarla”, explicó el dirigente sindical.
Las autoridades locales confirmaron que el artefacto fue retirado de forma segura y trasladado a un lugar controlado para su análisis. Aunque no se reportaron víctimas ni daños materiales, el hallazgo encendió las alarmas sobre un posible patrón de intimidación o represalia contra el personal penitenciario.
Fuentes del Inpec señalaron que no se descarta que estos hechos estén relacionados con las recientes medidas de control implementadas en el interior de la cárcel, donde se han desmantelado redes de extorsión y tráfico de estupefacientes. Las investigaciones buscan establecer si detrás de estos ataques hay retaliaciones de grupos delincuenciales.
Desde el sindicato del Inpec se ha exigido al Gobierno Nacional y a la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec) reforzar las medidas de seguridad en Coiba de Picaleña, donde laboran más de 400 funcionarios que hoy temen por su integridad. “No podemos seguir siendo blanco de atentados mientras hacemos cumplir la ley”, expresó Durán.
En respuesta a la situación, la Policía Metropolitana de Ibagué convocó un Consejo de Seguridad Extraordinario, con presencia de la Gobernación del Tolima y la Alcaldía de Ibagué, para evaluar la gravedad del caso y coordinar acciones preventivas frente a posibles nuevas amenazas.
La Cárcel Coiba de Picaleña es uno de los complejos penitenciarios más grandes del centro del país y alberga a más de 4.000 internos. En los últimos meses ha sido escenario de varios hechos de alteración del orden, lo que ha motivado a las autoridades a fortalecer los controles de ingreso y la presencia de la fuerza pública en su entorno.































