Los profesionales de la educación, prefirieron dimitir a sus cargos, al darse cuenta que la institución educativa en la que fueron nombrados está ubicada en zonas marcadas por la violencia, alta peligrosidad, o se encuentran en sectores rurales a tres o cuatro horas de distancia del casco urbano del municipio más cercano, trayectos que en la mayoría de los casos se cumplen a lomo de mula o caminando.
La noticia la confirmó, en la cuarta audiencia de regiones autonómicas que se realizó el pasado viernes en el Centro de Convenciones Alfonso López Pumarejo, la gobernadora Adriana Magali Matiz, quien señaló que de 212 docentes que ganaron el concurso de la Comisión Nacional del Servicio Civil, han renunciado a sus cargos el 10%, que corresponde a casi 21 profesionales.
Matiz, dijo que en manos de gobierno nacional está la realización del concurso de docentes para así cumplirle a los niños del sector rural.
Lo más preocupante del caso, es que la deserción escolar aumenta, ya que los niños no asisten a las instituciones por falta de educadores. La mayoría de renuncias se presentan en los municipios de Planadas, Chaparral, Ataco y Rioblanco, donde desde el inicio de año, se evidencia alteración del orden público con muertes, extorsiones, amenazas, por disidencias o delincuencia común.































