El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) negó haber aprobado un aporte extraordinario de US$60 millones para el proceso de empalme del gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella. El organismo aclaró que los recursos mencionados corresponden a cooperaciones técnicas previamente aprobadas y no a un nuevo financiamiento para la transición presidencial.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) salió al paso de las declaraciones del presidente electo, Abelardo de la Espriella, y aseguró que no ha destinado US$60 millones en recursos de cooperación no reembolsable para apoyar el proceso de empalme de su gobierno. La aclaración contradice el anuncio realizado durante la instalación oficial del equipo de transición presidencial.
La controversia surgió luego de que De la Espriella afirmara en su primera intervención como presidente electo que el organismo multilateral había aprobado esos recursos para respaldar un «empalme anticorrupción». En su discurso sostuvo que el supuesto apoyo internacional representaba un reconocimiento a las dificultades administrativas que, según manifestó, enfrentará la nueva administración.
Posteriormente, el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, respaldó las afirmaciones del mandatario y explicó que los recursos correspondían a cooperación técnica no reembolsable. No obstante, la versión fue desmentida oficialmente por el organismo financiero internacional, que precisó el verdadero alcance de su cooperación con Colombia.
En una comunicación enviada a Caracol Radio, el representante del BID en Colombia, Ramiro López-Ghio, afirmó de manera categórica que la entidad no ha destinado US$60 millones para financiar el proceso de transición del nuevo Gobierno. Con ello, el Banco descartó la existencia de un aporte extraordinario para el empalme presidencial.
El BID explicó que actualmente administra una cartera cercana a los US$63 millones en operaciones de cooperación técnica no reembolsable que ya estaban previamente aprobadas y en ejecución en Colombia. Estos recursos hacen parte de proyectos específicos que fueron autorizados con anterioridad y no constituyen una nueva asignación económica para el gobierno entrante.
Asimismo, el organismo precisó que dichos fondos no representan transferencias de libre destinación ni apoyo presupuestal al Ejecutivo. Su ejecución continúa bajo las condiciones establecidas desde su aprobación y es administrada directamente por el Banco o por las entidades responsables de cada proyecto.
La entidad multilateral también indicó que, en caso de que el nuevo Gobierno lo solicite, existe la posibilidad de brindar acompañamiento técnico dentro de los mecanismos habituales de cooperación. Sin embargo, enfatizó que esta asistencia no implica la aprobación de nuevos recursos económicos para el proceso de empalme ni modifica las operaciones actualmente vigentes.
Con este pronunciamiento, el Banco Interamericano de Desarrollo aclaró el alcance de su relación de cooperación con Colombia y desmintió que exista un aporte extraordinario de US$60 millones para la transición presidencial. La respuesta reabre el debate sobre la información presentada durante la instalación del equipo de empalme del presidente electo y pone el foco en la precisión de las declaraciones oficiales relacionadas con la cooperación internacional.































