Alias «El Ganadero», señalado como el sucesor del emporio criminal de «Cucho» Cabañas, fue detenido tras vivir tres años en la sombra bajo una fachada indígena y pecuaria.
Una operación relámpago entre la Policía de Colombia y agentes paraguayos culminó con la captura de Nenzee Alfonso Ramírez Lozano. El detenido, sobre quien pesaba una circular roja de Interpol, es considerado una pieza clave del narcotráfico en el Cono Sur. La detención se produjo en el municipio de Purificación, Tolima, lugar donde el sospechoso se refugiaba desde hace tres años. Conocido bajo el alias de «El Ganadero», Ramírez Lozano logró evadir a las autoridades internacionales manteniendo un perfil bajo en su tierra natal. Este golpe debilita una de las estructuras criminales con mayor alcance en la distribución de estupefacientes hacia Europa. Las autoridades paraguayas lo catalogan como el «Pablo Escobar» de su territorio por su inmenso poder económico.
El rastro de alias «El Ganadero» se remonta al año 2018, cuando la detención de familiares en Paraguay encendió las alarmas. Tras la caída del capo Raúl «Cucho» Cabañas, Ramírez Lozano habría asumido el mando absoluto de las redes de distribución trasnacionales. Durante años operó como un «narco invisible», utilizando empresas legales y vínculos familiares para blanquear capitales derivados del tráfico ilícito. Su influencia se extendió rápidamente por América Latina, logrando coordinar embarques masivos bajo la fachada de negocios agropecuarios legítimos. La justicia paraguaya lo buscaba incansablemente por ser el cerebro financiero y logístico de una organización criminal de gran escala. Ahora, su captura pone fin a un imperio que operaba desde la clandestinidad en la «Villa de las Palmas».
A pesar de su historial delictivo internacional, en Purificación pertenecía a una de las familias más tradicionales del sector ganadero regional. El capturado es hijo de un prestigioso comerciante de carnes que gozó de amplio reconocimiento en el sur del Tolima. Según testimonios de los habitantes, Ramírez Lozano regresó al municipio hace tres años, integrándose aparentemente a un cabildo indígena local. Esta vinculación con comunidades ancestrales podría haber sido una estrategia para ganar protección territorial y dificultar las labores de inteligencia. Por las calles del pueblo se comenta que su familia sostenía la «Ganadería 4K», dedicada a la crianza de razas bovinas puras. Esta empresa servía como el motor económico visible para justificar el lujoso estilo de vida que mantenía.
La investigación que llevó a su caída duró seis meses de seguimientos intensos por parte de unidades especializadas de la policía. Varios ciudadanos de Purificación, bajo reserva de identidad, confirmaron que el hombre era una presencia constante en la vida social del pueblo. Sin embargo, tras conocerse sus vínculos con el narcotráfico internacional, muchos de quienes intercambiaron palabras con él ahora aseguran desconocerlo totalmente. El silencio impera en el municipio, donde el alcalde Juan Carlos Besolo ha sido el único mandatario en referirse al caso. El procedimiento ha puesto a esta localidad tolimense en el radar de la prensa internacional debido a la peligrosidad del detenido. La captura demuestra que los grandes capos suelen buscar refugio en sus raíces para intentar desaparecer.
El emporio criminal que Ramírez Lozano lideraba bajo la sombra de la clandestinidad incluía sofisticadas redes de transporte hacia el continente europeo. Al ser el hombre de confianza de «Cucho» Cabañas, heredó contactos de alto nivel en las terminales portuarias más importantes del mundo. El fortalecimiento de su estructura se basó en el uso de empresas de fachada vinculadas a la exportación de bienes agroindustriales. Esta táctica le permitió mover toneladas de droga mientras figuraba como un respetable empresario del sector ganadero en su natal Tolima. La inteligencia paraguaya resaltó que su capacidad para pasar desapercibido era su mayor activo dentro del mundo del hampa. El operativo de captura fue coordinado minuciosamente para evitar que utilizara su red de escoltas.
Finalmente, el proceso de extradición de alias «El Ganadero» hacia territorio paraguayo se encuentra en marcha bajo estrictas medidas de seguridad. Este caso deja al descubierto cómo las estructuras del narcotráfico internacional utilizan municipios pequeños para camuflar a sus líderes más importantes. La captura de Ramírez Lozano representa uno de los logros más significativos en la cooperación policial entre Colombia y Paraguay en la última década. El destino de la «Ganadería 4K» y de sus bienes en el Tolima será objeto de extinción de dominio en los próximos meses. Mientras tanto, en Purificación persiste el asombro por descubrir que el vecino «indígena» y ganadero era un objetivo prioritario de la Interpol. La lucha contra los narcos invisibles suma una victoria clave en la región.































