Medicina Legal concluyó que la menor de 10 años, desaparecida en Cajicá y hallada 17 días después, murió por inmersión en agua. El caso sigue bajo investigación para establecer responsabilidades.
La Fiscalía General de la Nación y el Instituto Nacional de Medicina Legal confirmaron este lunes la causa de la muerte de la menor de 10 años reportada como desaparecida el pasado 12 de agosto en Cajicá, Cundinamarca. El cuerpo de la niña fue hallado 17 días después en el río que atraviesa este municipio, en medio de un operativo de búsqueda que mantuvo en alerta a la comunidad y a las autoridades locales.
De acuerdo con el informe forense, los fenómenos cadavéricos observados en el cuerpo de la menor coinciden con la fecha de desaparición. Esto significa que la ventana de muerte, es decir, el tiempo entre la última vez que fue vista con vida y el momento de su hallazgo, corresponde a un lapso cercano, lo que refuerza las hipótesis sobre su permanencia en el agua desde el día de su desaparición.
El dictamen de Medicina Legal señala que la causa del deceso fue asfixia por sumersión. En su estómago y vías respiratorias se encontraron rastros de agua y material de pantano, lo que confirma que la niña murió ahogada en el lugar donde fue encontrada. Este hallazgo descarta, en primera instancia, la participación de terceros en hechos violentos asociados al crimen.
Asimismo, el estudio forense evidenció la presencia de cambios de adipocira en el cuerpo, un proceso químico que ocurre cuando los restos humanos permanecen en contacto prolongado con agua y material orgánico en descomposición. Estos hallazgos permiten establecer que el cadáver estuvo sumergido durante un periodo prolongado, consistente con el tiempo de su desaparición.
Otro aspecto relevante del informe es que no se encontraron signos de violencia física en el cuerpo de la niña. Medicina Legal determinó que no existían desgarros, cortes ni lesiones que indicaran agresiones previas. De igual forma, las prendas de vestir no presentaban alteraciones que hicieran pensar en un ataque o manipulación externa.
La Fiscalía explicó que, aunque el informe preliminar señala el ahogamiento como causa de muerte, se realizarán estudios adicionales con muestras de laboratorio para descartar otras posibilidades. Investigadores de campo continúan recogiendo pruebas y testimonios que permitan esclarecer el contexto en el que ocurrieron los hechos y definir si hubo omisiones o responsabilidades de terceros.
El caso ha generado una profunda conmoción nacional, no solo por la desaparición prolongada de la menor, sino por la incertidumbre que se mantuvo durante los días de búsqueda. Familiares, vecinos y organizaciones sociales han exigido celeridad en las investigaciones y mayores garantías de protección para los niños en la región, ante la creciente preocupación por hechos similares en el país.
Las autoridades locales, en conjunto con la Policía y la Fiscalía, reiteraron su compromiso de avanzar en las investigaciones. El proceso judicial busca aclarar cómo y por qué la menor terminó en el río, y si hubo negligencias o responsabilidades penales que deban ser judicializadas. La sociedad sigue expectante frente a este caso que, más allá de lo judicial, ha puesto en debate la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y protección infantil en Colombia.































