El presidente Gustavo Petro expresó preocupación por los hechos en Venezuela y llamó al respeto del derecho internacional, mientras Uribe respalda la acción de EE. UU. y Caracas denuncia una agresión militar.
El Gobierno de la República de Colombia manifestó su profunda preocupación por los reportes de explosiones y actividad aérea inusual registrados en las últimas horas en Venezuela, hechos que han elevado la tensión política y militar en la región. El pronunciamiento fue realizado por el presidente Gustavo Petro a través de su cuenta oficial en X, donde advirtió sobre los riesgos que esta situación representa para la estabilidad regional y la población civil.
En su mensaje, el mandatario colombiano reafirmó el compromiso irrestricto del país con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas, especialmente el respeto a la soberanía, la integridad territorial de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Petro subrayó que Colombia rechaza cualquier acción militar unilateral que pueda agravar el conflicto y generar consecuencias humanitarias irreversibles.
El Gobierno nacional adoptó una postura orientada a la preservación de la paz regional, haciendo un llamado urgente a la desescalada del conflicto. En este sentido, exhortó a todas las partes involucradas a abstenerse de acciones que profundicen la confrontación y a priorizar el diálogo y los canales diplomáticos como mecanismos de solución.
De manera preventiva, Colombia anunció la activación de medidas para proteger a la población civil y preservar la estabilidad en la frontera colombo-venezolana. Estas acciones buscan atender de forma oportuna eventuales necesidades humanitarias o migratorias, en coordinación con autoridades locales y organismos nacionales e internacionales.
La Cancillería colombiana mantendrá abiertos los canales diplomáticos con los gobiernos involucrados y promoverá, en escenarios multilaterales y regionales, iniciativas para la verificación objetiva de los hechos. El objetivo, según el Ejecutivo, es contribuir a la preservación de la paz y la seguridad regional en un momento de alta incertidumbre.
En contraste, el expresidente Álvaro Uribe Vélez sostuvo en su cuenta de X que Estados Unidos habría actuado en legítima defensa frente al gobierno venezolano. Uribe argumentó que, durante años, el régimen de Caracas habría albergado grupos terroristas, facilitado el narcotráfico y vulnerado la democracia, provocando el éxodo de millones de ciudadanos.
Mientras tanto, el Gobierno de Venezuela denunció una presunta agresión militar por parte de Estados Unidos. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, calificó los hechos como el ataque más grave contra la soberanía nacional y anunció la activación del estado de emergencia, asegurando que las autoridades buscan posibles heridos o víctimas tras las explosiones reportadas.
La situación continúa en desarrollo y mantiene en alerta a la comunidad internacional. Colombia reiteró su convicción de que la paz, el respeto al derecho internacional y la protección de la vida y la dignidad humana deben prevalecer sobre cualquier forma de confrontación armada, reiterando un llamado regional a la prudencia y al entendimiento diplomático.































