Organizaciones sindicales, sociales y del sector educativo expresaron su inconformidad frente al aumento del 13,8 % en la tarifa del transporte público en Ibagué. Aunque reiteran su disposición al diálogo con la Administración Municipal, advierten que, de no lograrse acuerdos antes del 28 de enero, se sumarán a una jornada de movilización ciudadana.
El anuncio del incremento en la tarifa del transporte público urbano en Ibagué generó una reacción inmediata de diversos sectores sociales, sindicales y ciudadanos, quienes calificaron la medida como desproporcionada frente a la realidad económica de la ciudad. Las organizaciones manifestaron su rechazo al alza del 13,8 % en el pasaje y exigieron que el ajuste no supere los 200 pesos, considerando el impacto directo en los hogares de menores ingresos.
Desde estos sectores se reiteró la voluntad de entablar un diálogo abierto con la Administración Municipal para buscar soluciones concertadas. No obstante, advirtieron que la falta de respuestas concretas podría derivar en acciones de protesta y movilización social a partir del próximo 28 de enero, fecha límite que establecieron para alcanzar acuerdos.
El sector educativo se sumó al rechazo de la medida, señalando que el incremento afecta de manera directa a estudiantes, padres de familia, trabajadores y jóvenes universitarios. El magisterio del Tolima e Ibagué insistió en la necesidad de implementar una tarifa diferencial para estudiantes, argumentando que el transporte público es un servicio esencial que utilizan a diario para acceder a sus centros educativos.
Los docentes advirtieron que el aumento en el costo del pasaje puede convertirse en una barrera para la permanencia educativa, especialmente para estudiantes de escasos recursos. En este sentido, solicitaron a las autoridades municipales revisar el impacto social de la decisión y priorizar medidas que garanticen el derecho a la educación.
Por su parte, el presidente de la subdirectiva CUT Tolima, Luis Carlos Arenales, aseguró que las organizaciones sindicales mantienen su disposición al diálogo, pero no descartan movilizaciones si no se generan espacios reales de negociación. Indicó que ya fue radicado un documento formal ante la Alcaldía de Ibagué en el que se expone el rechazo al incremento y se plantean alternativas.
A su turno, Martín Sandoval, integrante del Ejecutivo Departamental de la Federación Sindical de Trabajadores del Tolima (FESTRATOL), afiliada a la CTC, hizo un llamado directo a la alcaldesa para abrir un escenario de concertación. Según explicó, el aumento del pasaje golpea con mayor fuerza a una ciudad que enfrenta una tasa de desempleo cercana al 10 % y niveles de informalidad que superan el 50 %.
Las organizaciones sociales señalaron que, en este contexto económico, el alza en la tarifa del transporte profundiza las desigualdades y limita el acceso a oportunidades laborales, educativas y sociales. Por ello, consideran urgente una revisión integral de la medida, con participación ciudadana y enfoque social.
Finalmente, los voceros de los sectores inconformes fueron enfáticos al advertir que, si no se logra un acuerdo antes del 28 de enero, recurrirán a vías de hecho como mecanismo de presión. Insisten en que la creación de una tarifa diferencial para estudiantes y un aumento moderado del pasaje son condiciones mínimas para avanzar hacia una solución concertada.































