Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), generó una fuerte polémica tras un pronunciamiento en redes sociales en el que cuestionó la histórica relación de subordinación de Colombia frente a Estados Unidos y advirtió sobre amenazas a la soberanía y la democracia en la región.
Carlos Carrillo, director de la UNGRD, publicó un extenso mensaje en redes sociales en el que hizo una crítica frontal a las élites políticas colombianas, a las que calificó como históricamente subordinadas a los intereses de Estados Unidos. En su pronunciamiento, señaló que sectores liberales y conservadores han priorizado intereses extranjeros por encima del bienestar nacional, citando episodios como la pérdida de Panamá y las masacres ligadas a la United Fruit Company.
El funcionario afirmó que más de un siglo de sumisión política y económica ha dejado consecuencias profundas para el país, entre ellas pobreza, violencia, subdesarrollo y una democracia limitada. Según Carrillo, mientras el capital colombiano sale del país hacia ciudades como Nueva York y Miami, amplios sectores de la población continúan enfrentando desigualdad y abandono estatal.
En su análisis, el director de la UNGRD sostuvo que las recientes acciones de Estados Unidos bajo el liderazgo de Donald Trump reviven la doctrina Monroe. Criticó los bombardeos en una capital suramericana, argumentando que se justifican bajo la lucha contra el narcotráfico, pese a que —según expresó— la demanda internacional ha sido clave para sostener ese negocio ilícito.
Carrillo advirtió que el debate no debe centrarse únicamente en el régimen venezolano, sino en la afectación a la soberanía de América Latina. A su juicio, los hechos ocurridos en Caracas representan un precedente peligroso para todo el continente, al evidenciar una intervención directa motivada por intereses estratégicos como el control de recursos naturales, especialmente el petróleo.
El funcionario también se refirió a la democracia como un sistema que exige respeto por la ley y la posibilidad de alternancia pacífica en el poder. En ese contexto, rechazó las amenazas que, según él, el expresidente Trump habría hecho contra el presidente Gustavo Petro, señalando que deben ser condenadas tanto por aliados como por opositores del Gobierno.
Finalmente, Carrillo planteó que la defensa de la democracia no puede depender de la afinidad ideológica con los centros de poder global. En su reflexión, cuestionó si solo se considera legítimo un triunfo democrático cuando se ajusta a doctrinas de subordinación, reafirmando la necesidad de una postura soberana y autónoma para los países de la región.































