La Alcaldía de Ibagué reportó una reducción del 19 % en los casos de personas lesionadas por pólvora entre diciembre de 2025 y enero de 2026, destacando avances en prevención, aunque persiste la afectación en menores de edad.
La Secretaría de Salud de Ibagué presentó el balance oficial de personas lesionadas por la manipulación de pólvora durante la temporada decembrina 2025 y comienzos de 2026, periodo en el que se registraron 17 casos en la capital tolimense.
Del total de afectados, 13 fueron hombres y cuatro mujeres, evidenciando una mayor incidencia en población masculina. Dentro de estas cifras, cinco casos correspondieron a niños, niñas y adolescentes, lo que mantiene la alerta sobre los riesgos de la pirotecnia en menores de edad.
La entidad informó que las edades de las personas lesionadas oscilaron entre los 13 y los 58 años, confirmando que la pólvora representa un peligro transversal para distintos grupos etarios y no se limita únicamente a la población infantil.
En cuanto a la ubicación de los hechos, dos casos se presentaron en zona rural y 15 en el área urbana. La mayor concentración se registró en las comunas 1, 2 y 3 con siete casos, seguidas por las comunas 8, 9 y 10, y las comunas 11 y 12.
Adicionalmente, se reportó un caso en asentamientos, lo que refleja la necesidad de reforzar las estrategias de prevención en sectores vulnerables y con menor acceso a campañas informativas permanentes.
El análisis realizado por la Secretaría de Salud reveló que los artefactos más utilizados fueron mechas, totes y volcanes, entre otros elementos pirotécnicos de uso frecuente durante celebraciones familiares y comunitarias.
Pese a estos registros, la administración municipal destacó una reducción del 19 % en comparación con el mismo periodo de diciembre de 2024 y enero de 2025, resultado que atribuye a las acciones de control, sensibilización y vigilancia adelantadas en la ciudad.
La secretaria de Salud de Ibagué (e), Maricel Aguiar, reiteró el llamado a la corresponsabilidad ciudadana, insistiendo en que la pólvora no distingue edades y que la protección de niños, niñas y adolescentes debe ser una prioridad permanente.































