Recuperar la extensa malla vial rural así como la riqueza cultural de El Líbano; entre otros, se priorizan mcomo los principales retos de Beatriz Valencia Gómez, quien en un acto multitudinario en el parque Isidro Parra tomó posesión protocolaria como nueva mandataria de los libanenses para el siguiente periodo constitucional.

En un evento cargado de simbología, Beatriz Valencia reafirmó que una de sus principales preocupaciones a resolver es la recuperación de una malla vial veredal en precarias condiciones por la acción del invierno y por la falta de atención oportuna.

“Lo digo con orgullo: Somos un municipio de inmenso arraigo campesino. El 70% de nuestras familias se emplean en el campo libanense y ello nos enfrenta a nuevos desafíos; pero así como nuestros desafíos son grandes también lo serán nuestras acciones y nuestros propósitos. Vamos a romper las barreras que han frenado el desarrollo del campo y mantenemos la firme decisión de mejorar las vías que van a todos los corregimientos y sus veredas”; afirmó la mandataria.

Así mismo, sentenció que durante su mandato creará la marca Líbano; es decir, un sello verde para la comercialización propio de la región para comercializar toda suerte de productos en ferias agroindustriales y ruedas de negocios. “Estas estrategias de mercadeo estarán ligadas al Centro Agroindustrial y de Negocios Directos. Esto implica una colaboración estrecha con el Fondo de Desarrollo Agropecuario”; agregó.
La nueva mandataria libanense también asumió compromisos con la modernización de las plazas de mercado del área urbana y de los corregimientos y también la modernización de todos los procesos que realiza la Empresa de Servicios Públicos Emser; entre otras ejecutorias.
A la emotiva ceremonia protocolaria asistieron congresistas de diferentes colectividades, alcaldes electos de municipios vecinos, dirigentes políticos, autoridades militares, policiales y eclesiásticas, diputados electos, concejales electos; además de comunidades campesinas, ONGs y diferentes sectores sociales.
Se comprometió con el sector agropecuario, las vías rurales, la recuperación de la grandeza cultural y literaria y la creación de la marca Líbano; entre otros propósitos.
Recuperar la extensa malla vial rural así como la riqueza cultural de El Líbano; entre otros, se priorizan mcomo los principales retos de Beatriz Valencia Gómez, quien en un acto multitudinario en el parque Isidro Parra tomó posesión protocolaria como nueva mandataria de los libanenses para el siguiente periodo constitucional.
En un evento cargado de simbología, Beatriz Valencia reafirmó que una de sus principales preocupaciones a resolver es la recuperación de una malla vial veredal en precarias condiciones por la acción del invierno y por la falta de atención oportuna.
“Lo digo con orgullo: Somos un municipio de inmenso arraigo campesino. El 70% de nuestras familias se emplean en el campo libanense y ello nos enfrenta a nuevos desafíos; pero así como nuestros desafíos son grandes también lo serán nuestras acciones y nuestros propósitos. Vamos a romper las barreras que han frenado el desarrollo del campo y mantenemos la firme decisión de mejorar las vías que van a todos los corregimientos y sus veredas”; afirmó la mandataria.
Así mismo, sentenció que durante su mandato creará la marca Líbano; es decir, un sello verde para la comercialización propio de la región para comercializar toda suerte de productos en ferias agroindustriales y ruedas de negocios. “Estas estrategias de mercadeo estarán ligadas al Centro Agroindustrial y de Negocios Directos. Esto implica una colaboración estrecha con el Fondo de Desarrollo Agropecuario”; agregó.
La nueva mandataria libanense también asumió compromisos con la modernización de las plazas de mercado del área urbana y de los corregimientos y también la modernización de todos los procesos que realiza la Empresa de Servicios Públicos Emser; entre otras ejecutorias.
A la emotiva ceremonia protocolaria asistieron congresistas de diferentes colectividades, alcaldes electos de municipios vecinos, dirigentes políticos, autoridades militares, policiales y eclesiásticas, diputados electos, concejales electos; además de comunidades campesinas, ONGs y diferentes sectores sociales.































