El vocero Michael Cepeda cuestionó duramente a los gerentes de las empresas de buses en Ibagué, a quienes señaló de frenar la modernización del sistema, precarizar a los trabajadores y oponerse a una reducción en la tarifa del pasaje.
Continúa el debate en Ibagué alrededor de la tarifa del transporte público colectivo, en medio del inconformismo ciudadano por el incremento de $400 en el pasaje, equivalente a un alza del 13,8 %, y la negativa de algunos empresarios a aceptar una eventual reducción en el cobro a los usuarios.
En este contexto, Michael Cepeda, vocero del sector transportador, lanzó fuertes cuestionamientos contra los gerentes de las empresas de buses, a quienes acusó de obstaculizar el avance del sistema estratégico de transporte público con el fin de proteger intereses económicos y mantener un modelo que, según afirmó, ya no responde a las necesidades de la ciudad.
Cepeda sostuvo que los empresarios han sido el principal freno para la modernización del transporte en Ibagué, pese a los significativos recursos que recauda el sector anualmente. De acuerdo con sus declaraciones, las empresas estarían recibiendo ingresos superiores a los 9.000 millones de pesos, sin que estos se reflejen en la renovación de la flota ni en mejoras reales del servicio.
El vocero también denunció una presunta precarización laboral al interior del sistema, señalando que muchos conductores no estarían recibiendo el subsidio de transporte correspondiente, a pesar de que este argumento es utilizado por las empresas para justificar los incrementos en la tarifa del pasaje.
Asimismo, advirtió que las jornadas laborales serían extensas y que no se estarían garantizando condiciones dignas para los trabajadores del volante, situación que, a su juicio, contradice el discurso empresarial sobre los altos costos de operación del servicio.
Durante su pronunciamiento, Cepeda afirmó que algunas compañías “se han llenado los bolsillos” durante años, sin realizar inversiones significativas en el parque automotor ni cumplir con las exigencias de calidad que reclaman los ibaguereños para un transporte más eficiente y moderno.
Frente a la negativa de aceptar una tarifa más baja, el vocero aseguró que esta postura evidencia una falta de adaptación al nuevo modelo de transporte que se ha venido implementando en otras ciudades del país, priorizando la rentabilidad sobre el bienestar de los usuarios.
Finalmente, Cepeda hizo un llamado directo a la alcaldesa de Ibagué para que tome decisiones de fondo frente al futuro del transporte público, señalando que se requiere una transformación estructural que priorice a los ciudadanos y trabajadores, y que, de no ser posible, se evalúe la cancelación de la operación a quienes no puedan prestar un servicio digno.































