· Durante la Asamblea Anual Ordinaria de Afiliados de Camacol Tolima, Guillermo Herrera, presidente nacional del gremio, destacó que a pesar de la difícil coyuntura del sector constructor hay señales alentadoras para los próximos años.
· La claridad en la política de vivienda, una estrategia de reactivación efectiva desde las regiones y aprovechar las oportunidades macroeconómicas y sociodemográficas, serán clave para garantizar el crecimiento sostenible del sector.
· En los planes de desarrollo de 8 departamentos y 17 municipios hay más de 2,3 billones de pesos para subsidios de vivienda, que vislumbran las oportunidades en las regiones.
“A pesar de que Colombia registró un crecimiento económico de 1,7 % en el 2024, el sector edificador continúa en una recesión técnica, evidenciada por seis trimestres consecutivos de contracción en su valor agregado”, afirmó Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), durante la Asamblea Anual Ordinaria de Afiliados de Camacol Tolima, en la cual presentó el balance, los retos y las oportunidades del sector en el marco de la actual coyuntura.
Según el líder gremial, el sector constructor cerró el año pasado con caídas en varios de sus indicadores, entre ellos las iniciaciones de vivienda nueva que registraron una contracción que superó el 14 % y sin duda tendrá un efecto negativo en el empleo. El año pasado, por ejemplo, se dejaron de generar 23 mil puestos mensuales en el país en promedio, principalmente de obreros y oficiales de construcción.
Sobre las previsiones para el 2025, Herrera anotó que “la falta de anuncios concretos para su reactivación, sumada a la suspensión de la preasignación de subsidios y la incertidumbre en la operación del programa ‘Mi Casa Ya’, han generado un fuerte impacto en los indicadores líderes del mercado: en enero los lanzamientos cayeron -30,5 %, las ventas disminuyeron -11,9 % y las iniciaciones se redujeron -55,2 %”.
Impulso para el sector constructor
El presidente de Camacol aprovechó el escenario de la asamblea, en Ibagué, para resaltar cómo el mercado de la vivienda, en medio de las eventualidades, muestra señales alentadoras, impulsado por el crecimiento en los desembolsos de crédito, las tasas de interés en niveles inferiores a los observados en 2023 y la internacionalización de la vivienda, a través de la compra por parte de los colombianos residentes en el exterior y los extranjeros.
“El ‘Pacto por el Crédito’ ha generado un incremento del 50 % en los desembolsos para adquisición, leasing y construcción de vivienda individual. Entre septiembre de 2024 y enero de 2025, el promedio mensual fue de $2,64 billones; esto ha impulsado un aumento del 31,5 % en la entrega de viviendas”, destacó el líder gremial.
El 7,3 % de las viviendas vendidas fueron adquiridas por compradores internacionales, destacándose Quindío, Magdalena y Antioquia. A su vez, se prevé la formación de 4,1 millones de hogares hasta 2035, lo que representa una gran oportunidad para el mercado formal. Además, se proyecta una demanda de 12 millones de metros cuadrados en proyectos no residenciales para 2030, con Bogotá liderando el desarrollo de oficinas y espacios comerciales.
El potencial de las regiones también estuvo en la agenda del presidente de Camacol durante su visita a Ibagué: “Los territorios están poniendo la vivienda como prioridad de su gasto social. Hoy tenemos en los planes de desarrollo de 8 departamentos y 17 municipios una apuesta territorial para financiar 125.000 viviendas, con una inversión de $2,3 billones”, señaló el dirigente gremial, quien destacó algunas cifras de Tolima, que finalizó el 2024 de manera positiva en ventas respecto al país.
“Frente al 2023 el número de viviendas aumentó 11,8 %; las iniciaciones, 67,2 %, y los lanzamientos, 23,9 %. Sin embargo, si se comparan con el 2022, estos indicadores disminuyeron, con excepción de las iniciaciones que tuvieron un leve incremento de 1,1 %”.
El presidente de Camacol agregó que en la región hay 27.471 viviendas en preventa o construcción, las cuales suman un valor de $5 billones y 1.887.042 metros cuadrados. Estos volúmenes están representados en 81 proyectos, de 34 constructoras.
Concluyó enfatizando que, a pesar de la difícil coyuntura, el sector en Colombia está listo para reactivarse y para aprovechar las oportunidades que vienen después del 2026. “La claridad en la política de vivienda, una estrategia de reactivación efectiva desde las regiones y aprovechar las oportunidades macroeconómicas y sociodemográficas, serán clave para garantizar el crecimiento sostenible del sector y su aporte al desarrollo económico del país en los próximos años”.































