La FLT destinó más de $8.600 millones en 2025 para inversión social en el Tolima, cumpliendo con la Ley 223 y garantizando bienestar a través de recursos provenientes de la producción y comercialización de licores.
La Fábrica de Licores del Tolima (FLT) se ha consolidado como un pilar para la inversión social en el departamento, gracias a las transferencias de recursos provenientes de la venta y producción de bebidas alcohólicas. Estos ingresos, regulados por la Ley 223 de 1995, son asignados obligatoriamente a programas de salud, educación y deporte, sectores fundamentales para el bienestar de los tolimenses.
Según la normativa vigente, un porcentaje significativo de las rentas generadas por la comercialización de licores en Colombia, así como el impuesto al consumo, se destina a fortalecer servicios esenciales. Este esquema convierte a la FLT en un motor económico y social, asegurando que cada botella vendida represente una contribución directa al desarrollo regional.
Las transferencias no solo son un mandato legal, sino también un compromiso fiscalizado por organismos de control, lo que garantiza transparencia en la ejecución de los recursos. Cada aporte realizado se refleja en programas y proyectos concretos que impactan positivamente la vida de miles de ciudadanos.
En lo que va de 2025, la Fábrica de Licores del Tolima ha transferido más de $8.600 millones de pesos, recursos que se han invertido en la dotación de hospitales, programas de atención médica y fortalecimiento del sistema educativo. Adicionalmente, estos fondos apoyan el talento local y la construcción de escenarios deportivos que fomentan la integración social.
El impacto de estos recursos se evidencia en hospitales mejor equipados, colegios con infraestructura renovada y jóvenes con acceso a programas deportivos. Esto demuestra que la operación comercial de la FLT va más allá de generar utilidades: contribuye directamente al progreso social.
De acuerdo con voceros de la empresa, este modelo de financiación continuará fortaleciéndose, gracias a estrategias que incrementen la producción y distribución en el mercado nacional e internacional, garantizando mayores transferencias para inversión social.
Con este esquema, la Fábrica de Licores del Tolima no solo lidera en el sector de bebidas, sino que también se consolida como un aliado estratégico en la construcción de un Tolima más equitativo, competitivo y con mejores oportunidades para todos.
El compromiso institucional seguirá siendo claro: por cada botella vendida, un aporte real a la salud, educación y deporte del departamento. Así, la FLT reafirma su papel como actor determinante en el desarrollo social del Tolima y sus comunidades.































