El Hospital Federico Lleras Acosta confirmó el fallecimiento de un paciente de 17 años por complicaciones asociadas a la fiebre amarilla. La institución reiteró el llamado urgente a la vacunación y a la consulta oportuna ante síntomas de alarma.
El Hospital Federico Lleras Acosta informó el fallecimiento de un paciente masculino de 17 años de edad, ocurrido este 10 de enero de 2026, como consecuencia de complicaciones derivadas de la fiebre amarilla. El deceso se registró en la unidad de cuidado intensivo pediátrico de la institución, pese a los esfuerzos del personal médico y asistencial.
Según el comunicado oficial, el joven era procedente del sector rural del municipio de Ataco, Tolima, e ingresó al centro hospitalario el pasado 7 de enero por remisión. El paciente presentaba antecedente vacunal y un cuadro clínico de alta complejidad, con una evolución desfavorable desde su ingreso.
El hospital explicó que, a pesar de la atención especializada brindada, la enfermedad avanzó de manera rápida, generando un compromiso multisistémico que finalmente ocasionó su fallecimiento en la mañana del sábado 10 de enero. El caso fue atendido bajo los protocolos establecidos para este tipo de patologías.
Desde la institución se lamentó profundamente la muerte del menor y se expresó solidaridad con la familia, al tiempo que se reiteró la importancia de fortalecer las acciones de prevención frente a esta enfermedad de origen viral, transmitida por la picadura de mosquitos en zonas endémicas.
El Hospital Federico Lleras Acosta hizo un llamado a la ciudadanía para reforzar la vacunación oportuna contra la fiebre amarilla, especialmente en personas que viven o visitan áreas donde el virus tiene presencia activa. Asimismo, recomendó verificar y mantener actualizado el carné de vacunación.
Las autoridades de salud también insistieron en la necesidad de consultar de manera inmediata a los servicios médicos ante la aparición de síntomas como fiebre alta, ictericia, vómito persistente, sangrado o alteraciones neurológicas, señales que pueden indicar una evolución grave de la enfermedad.
Desde el hospital se reiteró el compromiso con la vigilancia epidemiológica y la promoción de acciones preventivas, en coordinación con las autoridades sanitarias, con el fin de proteger la vida y la salud de la comunidad tolimense.
Finalmente, la institución enfatizó que la fiebre amarilla es una enfermedad prevenible mediante la vacunación, por lo que insistió en la corresponsabilidad ciudadana para evitar nuevos casos y desenlaces fatales, especialmente en población vulnerable y zonas rurales.































