El IBAL avanza en la estructuración de la fase Cinco del Segundo Acueducto de Ibagué, última etapa del proyecto que permitirá llevar agua potable a la zona de expansión de El Salado. Con una inversión superior a los $21.500 millones asignados por el Gobierno Nacional, la obra beneficiará a más de 70.000 habitantes de la comuna Siete y consolidará la cobertura total del servicio en la ciudad.
La Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado, IBAL, avanza en la estructuración de la fase Cinco del proyecto Segundo Acueducto, considerada la etapa definitiva para completar la cobertura del servicio de agua potable en Ibagué. Esta fase permitirá atender de manera directa a la zona de expansión de El Salado, uno de los sectores con mayor crecimiento urbano en la comuna Siete.
De acuerdo con la entidad, más de 70.000 personas que habitan en esta zona se verán beneficiadas con un suministro continuo y confiable. La intervención busca responder a la demanda generada por el aumento poblacional y garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo urbanístico ordenado del sector.
El proyecto cuenta con el aval técnico, predial y económico del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, resultado de las gestiones adelantadas por la alcaldesa Johana Aranda y el equipo administrativo del IBAL. Gracias a este respaldo, el Gobierno Nacional asignó recursos por $21.500 millones para la ejecución de la obra.
Según lo establecido, los recursos serán ejecutados entre las vigencias 2026 y 2027, periodo en el que el IBAL adelantará las obras necesarias para materializar esta fase. La entidad aseguró que se trabaja en la planificación integral del proyecto, con el objetivo de garantizar eficiencia, transparencia y adecuado uso de los recursos públicos.
El gerente del IBAL, Roberto Santofimio, explicó que el Segundo Acueducto fue diseñado con tres objetivos estratégicos que se han venido cumpliendo de manera progresiva. El primero consistió en garantizar el suministro en la Zona Sur de la ciudad, meta que ya fue alcanzada con la ejecución de las fases iniciales.
El segundo objetivo, según indicó el funcionario, estuvo enfocado en fortalecer el abastecimiento de agua potable para la zona de expansión Mirolindo–Picaleña, proceso que actualmente se encuentra en su fase final y que ha permitido mejorar la presión y continuidad del servicio en ese sector.
La fase Cinco corresponde al tercer y último propósito del proyecto, orientado a llevar agua potable a la zona de expansión de El Salado. Con su ejecución, se cerrará un ciclo de planificación que busca anticiparse a las necesidades futuras de la ciudad y garantizar el acceso al agua como un derecho fundamental.
Finalmente, desde el IBAL se destacó que la culminación del Segundo Acueducto permitirá mejorar de manera significativa la calidad de vida de miles de familias ibaguereñas, al asegurar un servicio de agua potable estable, seguro y acorde con el crecimiento urbano y social de la capital tolimense.































