El alcalde Carlos Fernando Galán calificó como un “ataque premeditado” la violenta arremetida con flechas, explosivos y artefactos incendiarios contra la Policía en inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos. Cuatro uniformados resultaron heridos y las autoridades investigan a los responsables.
Bogotá vivió una noche de caos y tensión tras los enfrentamientos registrados en las inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos. El alcalde Carlos Fernando Galán denunció que se trató de un “ataque organizado y premeditado” contra la fuerza pública, ejecutado por grupos de delincuentes y milicias de choque que atentaron con flechas, explosivos y artefactos incendiarios.
A través de su cuenta en X (antes Twitter), el mandatario distrital afirmó que la intervención de la Policía Metropolitana se mantendrá “las veces que sea necesario” para retomar el control y garantizar la seguridad ciudadana. “En Bogotá no hay espacio para la violencia. Quienes atenten contra la vida y la tranquilidad serán enfrentados con el uso legítimo de la fuerza”, advirtió Galán.
El saldo preliminar de los disturbios fue de cuatro policías heridos —con lesiones en rostro, piernas y brazos— además de daños en estaciones de Transmilenio y fachadas cercanas. En la zona hizo presencia la Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (Undmo), que logró dispersar a los manifestantes y restablecer parcialmente la movilidad sobre la calle 26.
Las imágenes que circulan en redes sociales muestran a encapuchados disparando flechas contra los uniformados y lanzando elementos incendiarios. Algunos videos evidencian la gravedad de las agresiones y la rápida atención de los agentes heridos por parte de sus compañeros, mientras las autoridades intentaban controlar la situación.
El alcalde Galán anunció que presentará denuncias ante la Fiscalía General de la Nación, la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales, con el fin de que se investiguen los hechos y se determinen responsabilidades penales. “Exijo al Gobierno Nacional el desmonte de estos grupos armados urbanos. No se puede negociar con quienes atacan con armas y explosivos a la Policía”, sostuvo el mandatario.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro se pronunció en la misma red social, lamentando los ataques ocurridos tras haber llegado a un acuerdo con el movimiento “Congreso de los Pueblos” para levantar los bloqueos. “Ordené el máximo cuidado con la embajada de Estados Unidos en Bogotá”, indicó el jefe de Estado, quien calificó como “lamentable” que otro grupo radical agrediera a la fuerza pública.
Las autoridades judiciales y de inteligencia continúan las investigaciones para identificar a los responsables de los ataques. Hasta el momento, no se ha confirmado la autoría política ni el vínculo con organizaciones partidistas, aunque circulan versiones sobre posibles sectores radicales detrás de la violencia.
Los delitos que se investigan incluyen lesiones personales, porte y uso de explosivos y ataque a servidor público. Mientras tanto, la Alcaldía de Bogotá reiteró su compromiso con el orden público y la protección de los ciudadanos, insistiendo en que “la protesta pacífica es un derecho, pero la violencia jamás será el camino para la reivindicación social”.































