El Ejecutivo ordenó al Ministerio de Hacienda comenzar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional, sin definir todavía el monto ni el mecanismo de una eventual nueva operación de crédito.
El presidente Abelardo De la Espriella anunció el 27 de septiembre que su Gobierno iniciará conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para buscar alternativas frente a la situación fiscal del país. La instrucción fue dirigida al ministro de Hacienda, Miguel Gómez, y al equipo económico, en medio de las advertencias oficiales sobre las condiciones de las finanzas públicas.
Por ahora, el anuncio no representa la aprobación de un nuevo préstamo ni establece cuánto dinero podría solicitar Colombia al organismo multilateral. La información conocida señala que se trata de una etapa inicial de acercamientos, en la que el Gobierno pretende analizar posibles mecanismos para atender las necesidades de financiamiento y la situación presupuestal que enfrenta la administración.
Un antecedente marcado por la pandemia
El antecedente más reciente de un desembolso del FMI se remonta a diciembre de 2020, cuando Colombia utilizó US$5.400 millones de la Línea de Crédito Flexible (LCF). El recurso fue solicitado durante la emergencia provocada por la pandemia de COVID-19 y estaba destinado a atender mayores necesidades de financiamiento, mientras el país mantenía sus reservas internacionales.
Ese desembolso correspondió a 3.750 millones de Derechos Especiales de Giro y representó aproximadamente US$5.400 millones. De acuerdo con los registros del FMI, Colombia fue uno de los países que recurrió a esta herramienta en el contexto de la pandemia, dentro de un esquema diseñado para proporcionar respaldo financiero frente a posibles presiones externas.
Posteriormente, durante los años 2024 y 2025, la administración de Gustavo Petro destinó recursos al pago de la obligación relacionada con aquel desembolso. El Ministerio de Hacienda señaló en su documentación presupuestal que durante ese periodo el Gobierno pagó cerca de US$5.400 millones correspondientes a la Línea de Crédito Flexible utilizada durante la emergencia sanitaria.
Una nueva discusión sobre financiamiento
La decisión anunciada por De la Espriella ocurre después de que Colombia cerrara el ciclo de aquella obligación. Además, el FMI informó en octubre de 2025 que las autoridades colombianas cancelaron, con efectos desde el primero de ese mes, el acuerdo vigente de la Línea de Crédito Flexible aprobado en 2024, cuyo acceso autorizado equivalía a 6.133,5 millones de Derechos Especiales de Giro, sin recursos desembolsados bajo ese acuerdo.
En su alocución, De la Espriella sostuvo que las finanzas públicas atraviesan una situación crítica y ordenó avanzar en las conversaciones con el organismo internacional. El Gobierno ha presentado el acercamiento como una búsqueda de alternativas para enfrentar las necesidades fiscales, aunque todavía no se conoce si eventualmente se solicitará un desembolso, qué modalidad tendría una operación de este tipo o cuál sería su valor.
Así, la discusión fiscal vuelve a poner al FMI en el escenario económico colombiano: primero estuvo el desembolso de US$5.400 millones realizado en 2020 durante el gobierno de Iván Duque, posteriormente el pago de esa obligación durante 2024 y 2025 bajo la administración de Gustavo Petro y ahora el inicio de conversaciones anunciado por De la Espriella. Cualquier nuevo crédito dependerá de las conversaciones y de las decisiones que adopten las autoridades colombianas y el organismo internacional.































