El Gobierno Nacional confirmó que el salario mínimo vital y móvil para 2026 mantendrá el incremento del 23,7 % fijado desde finales de 2025, aun tras la suspensión provisional del decreto original por parte del Consejo de Estado.
El Gobierno colombiano ratificó que el aumento del salario mínimo vital y móvil para el año 2026 se mantendrá en 23,7 %, pese a la decisión del Consejo de Estado de suspender temporalmente el decreto original que lo había establecido a finales de diciembre de 2025.
La determinación fue anunciada por el presidente Gustavo Petro, quien presentó en la Plaza de Bolívar un nuevo decreto provisional que conserva los mismos valores salariales, con el objetivo de acatar las órdenes del alto tribunal y garantizar la estabilidad de los ingresos de millones de trabajadores.
Según lo establecido en el nuevo decreto, el salario mínimo para este año se mantiene en cifra cercana a dos millones de pesos mensuales, incluyendo el auxilio de transporte, lo que representa el incremento más alto registrado en décadas en el país.
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, confirmó que esta decisión también fue respaldada por la mayoría de sectores representados en la Comisión de Concertación Laboral, incluyendo gremios empresariales y centrales obreras, con la intención de evitar incertidumbre en el mercado laboral colombiano.
Desde el Ejecutivo se explicó que el nuevo decreto incluye estudios técnicos y científicos que respaldan la medida, cumpliendo con los requisitos fijados por el Consejo de Estado y argumentando que el concepto de “salario vital” está alineado con principios constitucionales que buscan proteger el poder adquisitivo de los trabajadores.
La postura del Gobierno es que este incremento no solo responde a criterios económicos como inflación o productividad, sino que también busca garantizar condiciones de vida dignas a los trabajadores, en consonancia con los objetivos sociales planteados en la política salarial de 2026.
No obstante, la medida ha generado debate entre analistas y sectores económicos, que advierten posibles efectos sobre la inflación y la competitividad empresarial, aunque las autoridades sostienen que el enfoque responde a una visión integral de desarrollo social y estabilidad económica.
Mientras continúa el proceso de revisión judicial sobre el aumento original, el decreto provisional garantiza que millones de trabajadores seguirán percibiendo el salario mínimo con el incremento del 23,7 %, consolidando así una reivindicación laboral que fue definida como histórica por el Ejecutivo.































