El Tolima fue destacado a nivel nacional por el crecimiento en la cobertura del Programa de Alimentación Escolar (PAE), que entre 2022 y 2025 aumentó entre 13 % y 83 %, según la Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar – Alimentos para Aprender.
El departamento del Tolima logró un incremento significativo en la cobertura del Programa de Alimentación Escolar, consolidándose como uno de los territorios con mayor avance en la implementación de esta estrategia social en los últimos años.
De acuerdo con un análisis técnico de la Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar – Alimentos para Aprender, la cobertura del PAE en el departamento creció entre un 13 % y hasta un 83 % en el periodo comprendido entre 2022 y 2025.
Este aumento ha permitido que miles de niños, niñas y jóvenes matriculados en instituciones educativas oficiales reciban alimentación durante su jornada académica, fortaleciendo su bienestar y condiciones de aprendizaje.
El crecimiento del programa ha sido posible gracias al incremento de los recursos asignados por el Gobierno Nacional, que pasaron de 1,5 billones de pesos en 2022 a cerca de 3 billones proyectados para 2026, lo que ha robustecido la operación en todo el país.
En el caso del Tolima, la ampliación de cobertura no solo respondió al aumento de matrícula, sino también a la necesidad de garantizar el servicio en municipios donde, aunque el número de estudiantes no creció, sí se evidenciaban mayores condiciones de vulnerabilidad.
El secretario de Educación departamental, Andrés Felipe Bedoya, destacó que los resultados demuestran que los recursos están llegando efectivamente a los comedores escolares y beneficiando de manera directa a la población estudiantil.
Según el funcionario, el fortalecimiento del PAE se traduce en mejores condiciones de permanencia en las aulas, reducción del ausentismo y respaldo a las familias, especialmente en zonas rurales y sectores con mayores dificultades económicas.
Las autoridades reiteraron que el compromiso es mantener y optimizar la ejecución del programa, entendiendo que la alimentación escolar no solo impacta la nutrición de los estudiantes, sino que también se convierte en una herramienta clave para prevenir la deserción y consolidar el acceso equitativo a la educación en el departamento.































