Con una reducción del 100 % en homicidios durante el fin de año y los mejores indicadores de la última década, la capital tolimense se consolida como un referente de convivencia ciudadana y control policial.
El cierre del 2025 se posicionó como un hito para Ibagué, logrando uno de los balances de seguridad más destacados en los últimos ocho años. Esta transformación en los indicadores de criminalidad es el resultado de un esfuerzo coordinado entre la Administración Municipal y las fuerzas armadas. La alcaldesa Johana Aranda destacó que la reducción significativa de delitos, especialmente el homicidio, envía un mensaje de tranquilidad a los residentes y visitantes. Estos resultados no solo mejoran la percepción de seguridad, sino que también impulsan el desarrollo social de la ciudad. La mandataria atribuyó este éxito a la implementación de estrategias tácticas y al compromiso de las autoridades.
La estrategia principal para alcanzar estas cifras incluyó el fortalecimiento del pie de fuerza y la realización de operativos permanentes conocidos como «megatomas». A finales de año, la llegada de 40 nuevos uniformados permitió una presencia más robusta en barrios críticos y sectores comerciales de gran afluencia. Iniciativas como la estrategia del «Buen Vecino» fomentaron la colaboración ciudadana y la prevención temprana de conflictos en las comunidades. El trabajo conjunto entre la Policía y el Ejército permitió una vigilancia integral tanto en el área urbana como rural. Estas acciones conjuntas se tradujeron en una caída drástica de los incidentes violentos en toda la ciudad.
El secretario de Gobierno, Francisco Espín, resaltó la activación de dispositivos especiales que operaron de manera ininterrumpida durante las festividades de fin de año. Un componente clave fue el escuadrón antirriñas, el cual funcionó las 24 horas del día durante el 31 de diciembre y el primero de enero. A este despliegue se sumaron 60 unidades adicionales del Ejército Nacional y la Policía Militar para reforzar el control territorial. Para el próximo puente de Reyes, la administración mantendrá las caravanas de seguridad y puestos de control estratégicos. Se pondrá especial énfasis en zonas de vida nocturna, gastrobares y sectores turísticos de la capital.
Por su parte, el coronel Neider Darío Zapata, comandante encargado de la Policía Metropolitana, confirmó una reducción del 100 % en casos de homicidio durante la celebración. Aunque se reportaron cerca de 61 riñas, el oficial aclaró que ninguna fue de gravedad gracias a la intervención oportuna de las patrullas. Este parte de satisfacción refleja una ciudadanía más tolerante y respetuosa de las normas de convivencia durante las fechas más críticas. La institución policial reiteró la importancia de mantener el respeto mutuo como base para conservar estos niveles de seguridad. El oficialismo destacó la eficiencia de los cuadrantes en la respuesta a los llamados de emergencia.
La alcaldesa Aranda hizo un llamado a no bajar la guardia y a trabajar con mayor intensidad durante el presente año 2026. La meta de la administración es consolidar a Ibagué como la ciudad más segura de Colombia mediante la inversión en tecnología y apoyo logístico. El comportamiento de la comunidad también fue objeto de felicitación por parte de la mandataria, quien resaltó el civismo demostrado. El reto ahora es sostener estos indicadores positivos frente a los desafíos dinámicos que presenta la delincuencia en la región. Se espera que los programas de prevención sigan recibiendo el respaldo financiero y operativo necesario.
Finalmente, este balance exitoso deja a Ibagué en una posición privilegiada para atraer inversión y potenciar el turismo durante la temporada de vacaciones. Las cifras de cierre de 2025 marcan un antes y un después en la gestión administrativa de la seguridad pública municipal. Los ciudadanos hoy perciben un entorno más controlado y una fuerza pública más cercana a las necesidades reales de cada barrio. El compromiso del Gobierno Municipal para este 2026 es duplicar los esfuerzos en inteligencia y patrullaje preventivo. La seguridad se mantendrá como el eje central de la agenda pública para garantizar la sana convivencia ciudadana.































