Publicado Ene 5, 2026

Petro amenaza con retomar las armas por la patria

Las relaciones diplomáticas entre Colombia y EE.UU. tocan fondo tras insultos de Donald Trump desde el Air Force One, llamando a Gustavo Petro «hombre enfermo» que fabrica cocaína y advirtiendo que no durará mucho.

Petro replicó en X negando las acusaciones y declarando que, pese a su juramento de paz en 1989, tomaría armas nuevamente por la nación si es necesario. Este cruce verbal, post-captura de Maduro, eleva alarmas por posibles intervenciones y desestabilización regional, con llamados a la diplomacia multilateral para evitar escalada.

Desde el Air Force One, Donald Trump intensificó su ofensiva verbal contra Gustavo Petro, describiéndolo como un «hombre enfermo» obsesionado con «fabricar cocaína y venderla a EE.UU.». El presidente estadounidense insinuó que esta conducta «no va a estar pasando por mucho tiempo», evocando la reciente operación contra Maduro en Venezuela. Estas declaraciones se interpretan como una amenaza implícita de acciones similares en Colombia.

Trump vinculó el narcotráfico colombiano a muertes masivas en su país, justificando una posible intervención. Medios internacionales como The New York Times destacaron el tono beligerante. Analistas ven esto como extensión de su doctrina contra gobiernos progresistas.Gustavo Petro respondió con vehemencia en X, desestimando las acusaciones como calumnias imperialistas y defendiendo su legado de paz. Recordó su juramento de no usar armas tras desmovilizarse del M-19 en 1989, pero afirmó: «por la Patria tomaré de nuevo las armas que no quiero».

Esta frase resuena con su historia guerrillera, posicionándolo como defensor de la soberanía ante agresiones externas. Petro contrastó su gobierno con predecesores, negando vínculos con narcotráfico. Sus aliados lo aplaudieron como acto de dignidad nacional. Opositores lo criticaron por revivir retórica violenta, temiendo polarización interna.El incidente ocurre en un vuelo de Trump, donde también criticó a México y Cuba por similares issues de drogas y migración.

Al preguntarle sobre una invasión a Colombia, respondió que «suena bien», alimentando especulaciones de planes militares. Esto sigue a sanciones contra Petro, como su inclusión en la Lista Clinton. La Casa Blanca no ha aclarado si hay operaciones en curso. Expertos en relaciones internacionales advierten de un retroceso a épocas de intervencionismo yanqui. La captura de Maduro sirve de pretexto para presionar a aliados percibidos como débiles.

En Colombia, el tuit de Petro ha dividido opiniones: el uribismo y el Centro Democrático lo usan para cuestionar su estabilidad, con figuras como Uribe y Nassar exigiendo renuncias. El gobierno convocó un gabinete de crisis para evaluar amenazas. El ministro Sánchez reforzó la seguridad presidencial y descartó intervenciones en Venezuela. Sociedad civil, como sindicatos y ONGs, respalda a Petro contra «agresiones imperiales». Manifestaciones pro y anti-Petro emergen en Bogotá. El Congreso debate mociones de censura a la política exterior.

El trasfondo incluye divergencias en estrategias antidrogas: Trump favorece fumigación y extradiciones, mientras Petro impulsa sustitución voluntaria de cultivos. La producción de coca en Colombia ha sido un punto de fricción bilateral. Trump’s retórica podría justificar cortes de ayuda o embargos. Petro ha revelado diálogos con Maduro para combatir mafias fronterizas, lo que Trump ve como complicidad. Organismos regionales como CELAC condenan las declaraciones estadounidenses.

La ONU insta a moderación para preservar la paz hemisférica.Reacciones globales varían: aliados de Trump como Netanyahu apoyan su «mano dura», mientras Putin y Xi Jinping denuncian intervencionismo. Líderes latinoamericanos como Boric y Fernández expresan solidaridad con Petro. En X, hashtags como #PetroResiste y #TrumpFuera ganan momentum. Opositores colombianos insinúan que Maduro podría delatar nexos con Petro.

Medios independientes llaman a verificación de acusaciones. La crisis podría impactar elecciones en ambos países.Económicamente, Colombia enfrenta riesgos: dependencia de remesas y exportaciones a EE.UU. podría sufrir con sanciones. Inversiones extranjeras se retraen ante inestabilidad. Petro promueve diversificación comercial con Asia y Europa. Trump’s comentarios podrían acelerar operativos antinarcóticos unilaterales. El peso colombiano fluctúa en mercados. Analistas predicen diálogos de alto nivel para desescalar.

Este episodio representa el nadir diplomático colombo-estadounidense, con ecos de la Guerra Fría. Trump’s agresividad y Petro’s desafío podrían derivar en aislamiento mutuo. Llamados a mediación de la OEA y ONU prevalecen. Colombia prepara protocolos humanitarios ante posibles repercusiones. El futuro depende de si las palabras escalan a hechos. La región observa tensamente este pulso de potencias.

 

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social