El presidente Gustavo Petro respondió a las críticas del expresidente Álvaro Uribe Vélez sobre el endeudamiento externo, defendió el refinanciamiento de la deuda pública y aseguró que, tras pagar compromisos heredados y en medio de la apreciación del peso, el Gobierno iniciará una reducción gradual en el precio de la gasolina.
El presidente Gustavo Petro salió al paso de los cuestionamientos formulados por el expresidente Álvaro Uribe Vélez frente al reciente endeudamiento externo del país, al que calificó como una interpretación errónea de la realidad fiscal. A través de un pronunciamiento público, el mandatario aseguró que las críticas parten de afirmaciones imprecisas que no reflejan la naturaleza ni el objetivo de la operación financiera realizada por su Gobierno.
Petro explicó que el crédito adquirido no fue pactado a una tasa del 12 %, como afirmó Uribe, sino a una tasa del 5,9 % en dólares, considerablemente más baja que el endeudamiento interno en pesos, que actualmente supera el 13 %. Según el jefe de Estado, esta diferencia representa un alivio fiscal que permite liberar recursos internos y destinarlos a inversión social y productiva.
El presidente fue enfático en señalar que su administración no incrementó la deuda pública para aumentar el gasto, sino que utilizó esos recursos para pagar obligaciones de corto plazo y alto costo heredadas de gobiernos anteriores. En ese sentido, sostuvo que se trata de un proceso responsable de saneamiento financiero que busca reducir las presiones presupuestales de los próximos años.
De acuerdo con Petro, la estrategia aplicada corresponde a un refinanciamiento de la deuda, conocido internacionalmente como “roll over”, que consiste en sustituir deudas costosas y de vencimiento inmediato por créditos más baratos y de mayor plazo. El mandatario afirmó que este mecanismo ha sido utilizado históricamente por distintos gobiernos, incluidos aquellos que hoy lo cuestionan.
Como uno de los principales ejemplos, el presidente recordó la deuda contraída con el Fondo Monetario Internacional por más de 5.000 millones de dólares durante el gobierno de Iván Duque, la cual, según indicó, ya fue pagada en su totalidad por su administración. Añadió que esos recursos fueron destinados en su momento a subsidios para grandes empresas, lo que generó una pesada carga para las finanzas nacionales.
Otro de los compromisos heredados mencionados por Petro fue la deuda del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPEC), que alcanzó los 70 billones de pesos. El mandatario aseguró que dicha obligación ya fue completamente saldada y que, a diferencia del pasado, su Gobierno dejará un FEPEC con superávit a la siguiente administración.
El presidente sostuvo que estas decisiones marcan una diferencia sustancial frente a modelos anteriores de manejo fiscal, ya que buscan proteger la sostenibilidad de las finanzas públicas y reducir las obligaciones que deberán asumir los próximos gobiernos. En ese contexto, insistió en que su administración actuó con responsabilidad y visión de largo plazo.
Finalmente, Petro anunció que, gracias al pago de las deudas acumuladas y a la apreciación del peso colombiano frente al dólar, el Gobierno comenzará a reducir el precio de la gasolina. El mandatario afirmó que esta medida será posible precisamente por el alivio fiscal generado y se traducirá en un beneficio directo para los ciudadanos y la economía nacional.































