Una profunda tristeza embarga al departamento del Tolima tras conocerse el fallecimiento de doña Hilda Martínez de Jaramillo, reconocida dirigente política liberal y una de las mujeres que dejó una importante huella en la historia política y social de esta región del país. Su muerte se produjo este viernes en Bogotá, pocos días después de haber celebrado sus 100 años de vida, en un encuentro familiar en el que estuvo acompañada de sus seres queridos y amigos cercanos.
Doña Hilda fue esposa del reconocido médico y exministro de Salud Alfonso Jaramillo Salazar, y madre del exministro de Salud Guillermo Alfonso Jaramillo y del exsenador y dirigente liberal Mauricio Jaramillo Martínez, integrantes de una de las familias con mayor trayectoria en la vida política del Tolima y del país.
Su nombre estuvo ligado durante décadas al liberalismo tolimense. Fue reconocida como una mujer de carácter, liderazgo y convicciones políticas, que participó activamente en la construcción de procesos partidistas y en el fortalecimiento de una corriente política que ha tenido una importante presencia en la historia del departamento.
Su trayectoria también estuvo relacionada con el liderazgo femenino en escenarios tradicionalmente dominados por hombres. Desde su influencia política y sus relaciones con distintos sectores del liberalismo, contribuyó a consolidar una tradición familiar que trascendió generaciones y que tuvo presencia en importantes espacios de decisión regional y nacional.
Uno de los aspectos que se recuerda de su legado fue su participación e impulso en iniciativas legislativas relacionadas con el ejercicio de la anestesiología, entre ellas la Ley 6.ª de 1991, un capítulo que hizo parte de su interés por los asuntos públicos y el desarrollo del sector salud.
La celebración de sus 100 años, realizada hace apenas unos días, había sido una ocasión especial para reunir a familiares, amigos y personas cercanas que tuvieron la oportunidad de acompañarla y rendirle homenaje en vida. Hoy, ese encuentro se convierte en un recuerdo especialmente significativo para quienes compartieron con ella.
Con su fallecimiento se cierra un capítulo de una historia familiar profundamente ligada al liberalismo y a la vida pública del Tolima. Su partida representa una pérdida para sus seres queridos y para quienes reconocieron en ella a una mujer que hizo parte de varias generaciones de la dirigencia política regional.
Hoy el Tolima despide a una mujer centenaria, protagonista de una época y referente de una tradición política que marcó buena parte de la historia del departamento. Paz en su tumba y solidaridad con toda la familia Jaramillo Martínez.































