El ministro de Defensa confirmó que el esquema de seguridad alrededor del presidente Gustavo Petro fue fortalecido en medio de advertencias directas del presidente de EE. UU. y el clima de tensión política.
El Gobierno Nacional aumentó las medidas de seguridad alrededor del presidente de Colombia, Gustavo Petro, ante el contexto de advertencias y amenazas que han surgido en los últimos días, según confirmó el ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez. La decisión de reforzar el esquema de protección responde tanto a posibles riesgos físicos como a intimidaciones mediáticas que han circulado en espacios públicos y políticos.
Estas acciones de refuerzo se producen en medio de tensiones internacionales derivadas de la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos y declaraciones recientes del expresidente estadounidense Donald Trump, quien en una rueda de prensa indicó que Petro “debe cuidarse el trasero”, al tiempo que lo acusó de estar vinculado con la producción de cocaína.
El ministro Sánchez explicó que las amenazas no solo provienen del ámbito físico, sino que también se han expresado de forma mediática y pueden incitar al odio, lo que —dijo— incrementa la necesidad de proteger la integridad del jefe de Estado.
Autoridades de inteligencia han identificado que cierta retórica puede ser tomada de forma literal por sectores radicalizados, lo que genera un escenario de alerta adicional para la seguridad presidencial, indicó el ministro.
Además, el refuerzo del esquema de seguridad se da en un momento en que Colombia busca mantener la estabilidad interna frente a la compleja situación regional, que ha implicado movilizaciones militares y un clima político volátil.
En respuesta a las advertencias, el Gobierno también ha buscado equilibrar las relaciones diplomáticas y garantizar que las acciones externas no se traduzcan en amenazas reales para la democracia y la institucionalidad colombianas, señaló Sánchez.
La medida incluye un incremento en la vigilancia y coordinación entre las Fuerzas Armadas y los organismos de inteligencia para anticipar cualquier acción que pudiera poner en riesgo al presidente o a su entorno, afirmó el alto funcionario.
El reforzamiento del esquema de protección también refleja el compromiso del Estado con la seguridad de sus máximas autoridades, ante un entorno que mezcla política internacional, señalamientos públicos y tensiones mediáticas.































