El representante Marco Emilio Hincapié alertó sobre presuntas irregularidades en la operación del relleno sanitario de Natagaima y advirtió sobre posibles impactos en fuentes hídricas. La EDAT respondió y aseguró que existen actuaciones técnicas y administrativas frente al proyecto.
El relleno sanitario Pacandé, ubicado en el municipio de Natagaima, quedó en el centro de una controversia por las condiciones en las que estaría operando y por los posibles impactos ambientales asociados a la disposición de residuos. El representante a la Cámara por el Tolima, Marco Emilio Hincapié, manifestó su preocupación por lo que calificó como una de las situaciones de contaminación ambiental más graves registradas recientemente en la región. Según el congresista, existirían presuntos incumplimientos frente a las condiciones establecidas en la licencia ambiental. Sus declaraciones abrieron nuevamente el debate sobre el manejo de los residuos sólidos en el sur del departamento.
Uno de los principales cuestionamientos planteados por Hincapié está relacionado con el manejo de los lixiviados generados por los residuos depositados en el lugar. El representante sostuvo que el relleno no contaría con plantas de tratamiento acordes con las exigencias ambientales y señaló la existencia de piscinas recubiertas con plástico para el manejo de estos líquidos. La situación, según sus declaraciones, podría representar un riesgo para los recursos naturales de la zona. El congresista pidió revisar las condiciones bajo las cuales se desarrolla actualmente la operación. También cuestionó el modelo contractual utilizado para entregar el manejo del sitio a un operador privado.
La preocupación aumenta por la posible afectación de un acuífero subterráneo ubicado debajo del área donde funciona el relleno sanitario. De acuerdo con la información expuesta por el representante, estudios e inspecciones habrían advertido sobre un eventual compromiso de esta reserva de agua. Hincapié señaló que se trataría de una fuente hídrica de importancia para el sur del Tolima y que tendría conexión con el río Magdalena. Según su denuncia, los lixiviados sin un tratamiento adecuado podrían estar generando impactos sobre este sistema. La situación requeriría, según el congresista, una intervención y vigilancia ambiental urgente.
Otro de los puntos señalados corresponde al volumen de residuos que estaría recibiendo actualmente el relleno sanitario Pacandé. De acuerdo con Hincapié, la licencia ambiental contemplaría la atención de seis municipios y una capacidad de disposición de hasta 10.000 toneladas anuales. Sin embargo, denuncias citadas por el representante y atribuidas a la veeduría ciudadana indican que más de 13 municipios estarían llevando sus residuos hasta este lugar. Durante lo corrido de 2026, la cantidad recibida ya superaría las 25.000 toneladas. Estas cifras han generado preocupación frente a la capacidad real del sitio y su sostenibilidad.
La situación también estaría relacionada con la capacidad disponible para continuar recibiendo residuos durante los próximos meses. Según las proyecciones citadas por el representante y atribuidas a Cortolima, la única celda que permanecería disponible podría alcanzar su límite máximo de capacidad en diciembre. De confirmarse este escenario, se generaría una situación compleja para varios municipios del departamento. Hincapié advirtió que al menos 14 localidades podrían quedar sin un sitio habilitado para la disposición final de sus residuos. Esto obligaría a las autoridades a adoptar decisiones urgentes para evitar una eventual emergencia sanitaria y ambiental.
Frente a las declaraciones del congresista, la Empresa Departamental de Acueducto, Alcantarillado y Aseo del Tolima (EDAT) decidió pronunciarse para entregar claridad sobre el proyecto y el papel que ha desempeñado dentro de su desarrollo. La entidad señaló que las afirmaciones conocidas públicamente requieren contexto y precisiones desde el punto de vista técnico y administrativo. El gerente de la EDAT, Rodrigo Herrera, respondió a los cuestionamientos formulados por Hincapié. Herrera explicó las actuaciones que, según la entidad, se han adelantado en relación con el manejo del relleno sanitario de Natagaima.
Desde la EDAT indicaron que la entidad ha desarrollado diferentes acciones técnicas y administrativas relacionadas con el proyecto, bajo criterios que, aseguran, buscan responder a la normatividad vigente. El gerente Rodrigo Herrera manifestó que la empresa mantiene una actuación orientada a garantizar rigurosidad técnica y transparencia en los procesos bajo su responsabilidad. La entidad también reiteró su compromiso con las comunidades ubicadas en el área de influencia del proyecto. La respuesta busca precisar el alcance de las actuaciones de la empresa y diferenciar sus responsabilidades frente a la operación del sitio. El debate, entretanto, permanece abierto ante las preocupaciones ambientales planteadas públicamente.
La controversia alrededor del relleno sanitario Pacandé pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de garantizar un manejo adecuado de los residuos sólidos y proteger las fuentes hídricas del sur del Tolima. Las denuncias del representante y la respuesta de la EDAT plantean versiones que deberán ser contrastadas mediante los estudios técnicos, controles ambientales y actuaciones de las autoridades competentes. También queda pendiente establecer con precisión la capacidad actual del relleno y las condiciones de disposición de los residuos provenientes de otros municipios. Mientras avanza esta discusión, el seguimiento institucional será determinante para prevenir posibles impactos ambientales y garantizar la prestación del servicio. La situación de Pacandé se convierte así en un asunto de interés regional que requiere información técnica verificable y decisiones oportunas.































