Categoria Actualidad | Política

Publicado Oct 12, 2026

Tolima espera a los Jaramillo: ¿se le acaba el poder a Barreto?

El Tolima vive días de expectativa política frente a una pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿Guillermo Alfonso Jaramillo se lanzará a la Gobernación del departamento? Su nombre continúa en las conversaciones de dirigentes, líderes sociales, organizaciones políticas y sectores ciudadanos que esperan una decisión capaz de cambiar el panorama electoral de los próximos comicios regionales.

Sin embargo, hasta el momento, el exalcalde de Ibagué, exgobernador del Tolima y exministro de Salud no ha anunciado oficialmente una candidatura. Ese silencio mantiene la incertidumbre entre quienes consideran que su eventual participación abriría un nuevo capítulo en la disputa por el poder departamental.

La expectativa no es menor. En distintos círculos políticos se plantea la necesidad de construir una alternativa frente a la influencia que durante años ha ejercido el exgobernador y senador Óscar Barreto Quiroga, principal referente del denominado barretismo.

Para sus contradictores, el departamento necesita debatir de fondo el rumbo de su desarrollo, el estado de las obras públicas, la gestión de los recursos, la burocracia y la relación entre el poder político y las instituciones. Son cuestionamientos que hacen parte de la controversia regional y que, de cara a una nueva contienda electoral, podrían convertirse en temas centrales del debate público.

La pregunta que recorre los municipios

En los municipios, las reuniones políticas y las conversaciones ciudadanas, el interrogante se repite: ¿quién está dispuesto a disputar el liderazgo que ha mantenido el barretismo en el Tolima?

En ese escenario, el nombre de Guillermo Alfonso Jaramillo aparece como una de las figuras que distintos sectores quisieran ver nuevamente en el Palacio del Mango. Su trayectoria en la administración pública, especialmente su paso por la Alcaldía de Ibagué, la Gobernación del Tolima y el Ministerio de Salud, constituye parte del argumento de quienes promueven su posible aspiración.

Sus simpatizantes consideran que su participación permitiría articular sectores que hoy esperan una definición para comenzar a organizarse, establecer alianzas y construir una propuesta programática para el departamento.

Por ahora, la política tolimense permanece a la expectativa. Sin una candidatura confirmada, las conversaciones avanzan, los nombres circulan y los sectores interesados en una alternativa al barretismo esperan una señal que permita pasar de las especulaciones a la organización electoral.

Ibagué también lo quiere de regreso

La expectativa alrededor de Jaramillo no se limita a la Gobernación. En Ibagué también hay sectores que han planteado la posibilidad de que regrese a la Alcaldía, cargo que ya ocupó y desde el cual construyó buena parte de su reconocimiento político en la capital tolimense.

Esa posibilidad abre otro interrogante: ¿su futuro está en una nueva aspiración departamental o en un eventual regreso al gobierno de la ciudad?

Aunque son escenarios diferentes, ambos reflejan el interés que despierta su nombre en determinados sectores de la política regional. Una decisión sobre cualquiera de los dos caminos tendría repercusiones en la conformación de alianzas y en las estrategias de otros dirigentes con aspiraciones para los próximos comicios.

La discusión, sin embargo, sigue dependiendo de una definición personal y política del exministro. Hasta que esa decisión se produzca, cualquier escenario permanece abierto.

Mauricio Jaramillo, la otra carta que está sobre la mesa

En medio de la incertidumbre, otros sectores políticos han puesto sobre la mesa una segunda posibilidad: que, si Guillermo Alfonso decide no aspirar, contribuya a impulsar una candidatura de su hermano Mauricio Jaramillo Martínez, exsenador de la República y dirigente liberal con trayectoria en la política tolimense.

Mauricio también cuenta con reconocimiento entre sectores del liberalismo y dirigentes que han participado durante años en la vida pública del departamento. Para quienes promueven esta alternativa, su eventual participación podría facilitar conversaciones políticas y la construcción de acuerdos entre organizaciones que buscan competir por la Gobernación.

La posibilidad de que alguno de los dos hermanos asuma ese reto se ha convertido, así, en uno de los asuntos que alimentan la conversación política regional. No obstante, hasta que exista un anuncio formal, no puede darse por definida ninguna aspiración ni una eventual fórmula de respaldo entre ambos.

En las calles y los municipios, según las expresiones de algunos simpatizantes, se escucha una idea recurrente: que los Jaramillo podrían representar una opción para disputar el poder al barretismo. Se trata de una percepción política que deberá contrastarse con el panorama de alianzas, candidaturas y propuestas que se configure en los próximos meses.

Para los sectores que reclaman un cambio político, la próxima contienda debería permitir una evaluación pública de los resultados de las administraciones, los compromisos cumplidos, los recursos invertidos y las necesidades que siguen pendientes en el Tolima.

Ese debate requiere cifras verificables, balances de gestión y respuestas de las instituciones señaladas. Pero, sin duda, constituye uno de los frentes en los que los aspirantes tendrán que fijar posiciones y presentar propuestas concretas ante los ciudadanos.

Dos apellidos, una decisión pendiente

La política tolimense se encuentra, por ahora, a la espera de una definición que no depende de anuncios de terceros, sino de la voluntad de los propios protagonistas. Guillermo Alfonso Jaramillo deberá decidir si busca nuevamente el respaldo ciudadano para gobernar el departamento; Mauricio Jaramillo tendrá que establecer si contempla asumir ese desafío o desempeñar otro papel en la construcción de una alternativa política.

Mientras tanto, Óscar Barreto Quiroga y su movimiento continúan siendo referentes centrales de la disputa política regional, en medio de las críticas y los cuestionamientos de sus contradictores, y de un Tolima que esperan más.

El escenario electoral todavía puede cambiar. Nuevos aspirantes, alianzas, acuerdos partidistas y propuestas de gobierno podrían modificar el panorama antes de que los ciudadanos acudan a las urnas.

La gran incógnita sigue siendo la misma: ¿se decidirá Guillermo Alfonso Jaramill no o a dar el paso, o será Mauricio quien asuma el reto? En el Tolima, quienes esperan una alternativa al barretismo siguen pendientes de esa respuesta.

Por ahora, no hay candidatura confirmada. Hay expectativa, conversaciones y una pregunta política que continúa recorriendo el departamento: ¿cuándo se decidirán los Jaramillo?

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social