Categoria Actualidad | Mundo

Publicado Sep 1, 2025

Venezuela denuncia “provocación nuclear” de EE.UU. en el Caribe

El gobierno de Nicolás Maduro acusó a Washington de poner en riesgo la paz regional con maniobras militares que incluyen buques de guerra, miles de marines y un submarino nuclear a pocos kilómetros de sus costas.

Caracas volvió a encender las alarmas internacionales al denunciar que Estados Unidos desplegó buques de guerra, submarinos y miles de marines en aguas del Caribe, muy cerca de las costas venezolanas. Según el embajador Álvaro Sánchez Cordero, este despliegue constituye una “operación agresiva” disfrazada de lucha antidrogas, lo que pone en riesgo la estabilidad de América Latina.

De acuerdo con la denuncia, las maniobras incluyen seis embarcaciones militares, alrededor de 9.000 efectivos y la presencia de un submarino nuclear. Este último elemento es el que más preocupa a Venezuela, ya que, según el diplomático, viola el Tratado de Tlatelolco de 1967, acuerdo internacional que declaró a la región libre de armas nucleares. Para Caracas, lo ocurrido no es solo una amenaza contra su país, sino contra todo el continente.

La misión permanente de Venezuela ante la ONU también se pronunció, advirtiendo que la Casa Blanca prepara el envío de “un crucero lanzamisiles” y “un submarino nuclear de ataque rápido” a las costas venezolanas la próxima semana. Estas acciones fueron catalogadas como “hostiles” y como parte de un plan de presión militar contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Desde Miraflores, el discurso oficial sostiene que Venezuela no es productor ni procesador de drogas ilícitas, desmintiendo los argumentos de Washington. Para el embajador Sánchez Cordero, si Estados Unidos quisiera combatir realmente el narcotráfico, tendría que concentrar sus fuerzas en el océano Pacífico, por donde —según sus cifras— transitan la mayoría de cargamentos hacia territorio norteamericano.

La tensión aumentó luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmara que varios países de la región, entre ellos Argentina, Paraguay, Ecuador, Guyana y Trinidad y Tobago, respaldan la operación estadounidense. Este anuncio refuerza el aislamiento diplomático de Caracas y amplifica el alcance de las maniobras militares.

A la par, Washington intensificó la presión sobre Maduro con la decisión de duplicar la recompensa por su captura. La cifra pasó de 25 a 50 millones de dólares, lo que envía un mensaje claro de la política de la Casa Blanca: mantener al mandatario venezolano bajo máxima presión judicial, económica y militar.

En respuesta, el gobierno venezolano anunció que desplegará buques de “mayor porte” en el Caribe con el argumento de reforzar la lucha contra el narcotráfico. Esta medida busca mostrar capacidad de defensa y enviar un mensaje de soberanía, aunque expertos advierten que podría escalar rápidamente en un choque de fuerzas navales.

El escenario plantea una confrontación de alto riesgo en aguas caribeñas, donde la presencia de armamento nuclear agrava las tensiones. Para Venezuela, se trata de un intento de intimidación y de violación a la paz regional; para Estados Unidos, de una estrategia de control y seguridad hemisférica. El pulso, sin embargo, abre un capítulo incierto que amenaza con alterar el equilibrio en la región.

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social