Categoria Nacional

Publicado Ago 5, 2020

Álvaro Uribe Vélez, entre amores y odios, ¿le llegó la hora?

Hablar de política y de religión, siempre resultará poner dos ejércitos en enfrentamiento, como en los años 50, donde liberales y godos se mataban por sus ideales y creencias y por quienes representaban los colores rojo y azul, eran épocas de sangre viva, de destrucción y desolación, de pérdidas incalculables, de crímenes atroces.

Los archivos nos cuentan, sobre las cosas que sucedieron entre 1945 y 1953, época donde tres sucesos marcaron y partieron el país, uno de ellos fue la renuncia de Alfonso López Pumarejo a la presidencia de Colombia en 1945, donde se hablaba del reformismo del liberalismo, como salvación. Después viene el asesinato de Gaitán, el 9 de abril de 1948, desde ese día murió el liberalismo popular que quería encarnarse en un socialismo criollo. Y para no olvidar, llegó el 13 de junio de 1953, el golpe militar que derrocó a Laureano Gómez, y se sepultó el querer instaurar un régimen conservador, era en el mismo tiempo donde existían las corrientes fascistas que lideraron Adolf Hitler en Alemania, Benito Mussolini en Italia y Francisco Franco en España, además de Oliveira Salazar en Portugal.

Hablar y escribir de Uribe, resulta enriquecedor, por todo lo que ha hecho y dejado de hacer, durante su vida política, es uno de los personajes más influyentes y controversiales que haya parido este país, tanto así, que de todo lo que se le acusa y denuncia nada ha sido comprobado, lo han tratado de paramilitar, de asesino, lo han acusado de participar en falsos positivos, intercepciones ilegales, y hasta masacres como la del Aro y La Granja, todo esto, está plasmado en escritos de prensa, y hasta en series de televisión como “El Matarife”, que también es uno de sus apodos.

A Uribe Vélez, el dos veces presidente de Colombia entre 2002-2006 y 2006-2010, es reconocido en ciertos sectores de la sociedad, sobre todo por los grandes terratenientes, secuestrados y extorsionados muchas veces, el poder recobrar su libertad y volver a sus grandes haciendas de 20 mil hectáreas y el doble en cabezas de ganado.

Fue aplaudido por lograr debilitar las guerrillas y sacar del monte a los paramilitares, por cambiar el sistema político del país, por recuperar la confianza de miles de empresas en Colombia por temas tributarios, por impulsar el turismo, recordarán las caravanas “Vive Colombia viaja por ella”, por fortalecer, El Ejercito y La Policía, aunque muchos de sus integrantes perdieron la vida y aún sus padres y familiares le gritan asesino en la cara.

Por muchos años, las ías y hasta la corte penal internacional, están tras la última ficha que le falta al rompecabezas, para poder confirmar si todo lo que se denuncia sobre el hoy Senador de la república y fundador del partido de la U, es verdad, para vincularlo en procesos que por muchos años han tenido a los magistrados cabezones y dudando de la profesión que eligieron.

Hoy los periódicos más influyentes del mundo, la televisión, las redes sociales, y todos los mentideros políticos, tienen tema para tratar y dejar un rato en paz al covid-19, como quien dice virus desplaza virus.

Le tocó ahora a la Corte Suprema de Justicia, la misma que declaró de lesa humanidad, las masacres de El Aro y la Granja, y el asesinato del líder social Jesús María Valle, en Antioquia, decidir sobre la suerte de quien en su momento se acusó, como el facilitador de la labor hecha por paramilitares, en la época que fue Gobernador de su Departamento, estamos hablando de Álvaro Uribe Vélez.

El primer paso de la Corte, se acaba de dar, y es llevar al exjefe de estado a arresto domiciliario, es decir a defenderse entre muros, mientras avanzan procesos en su contra, (ya vinculado) sus abogados lo defenderán a capa y espada, y 4 de los 5 magistrados que decidieron la detención a leer día y noche las leyes, para interpretar en prosa y con argumentos, lo que se define en una sala de acusaciones.

Por ahora, el país goza con los internautas, que surten de memes las redes sociales y le sacan una sonrisa a la vida, en medio de una pandemia, y un virus del que muchos hablarán estos días llamado, Álvaro Uribe Vélez.

Eso sí, se le abona a la Corte Suprema de Justicia que ante pone la ley por encima del poder.     

elcorrilloblog

Profesional en comunicación social