Dos artefactos aéreos detonaron cerca de las instalaciones policiales durante la noche de este viernes 6 de noviembre. El hecho no dejó personas heridas, pero provocó el cierre de establecimientos comerciales y nuevas medidas de seguridad en el municipio.
Una nueva situación de orden público alteró la tranquilidad de los habitantes de Ataco, en el sur del Tolima, luego de que dos drones cargados con explosivos atacaran la estación de Policía durante este viernes 6 de noviembre. El hecho ocurrió mientras se encontraba vigente el toque de queda establecido en la población.
Según informó el secretario de Seguridad del Tolima, Alfredo Bocanegra, los artefactos detonaron aproximadamente a cinco metros de las instalaciones policiales. Aunque las explosiones generaron momentos de tensión entre los uniformados y funcionarios presentes, las autoridades confirmaron que no se registraron personas lesionadas.
Después de las detonaciones, las autoridades impartieron instrucciones para que los habitantes regresaran a sus viviendas y solicitaron a los comerciantes cerrar sus establecimientos. Las medidas buscaron reducir la exposición de la comunidad ante el riesgo de nuevos hechos y facilitar la atención de la emergencia.
De manera preliminar, se reportaron al menos tres detonaciones y posibles afectaciones materiales en la estación de Policía y la biblioteca municipal. Sin embargo, estos daños deberán ser establecidos mediante las respectivas inspecciones de las autoridades competentes.
El ataque se produjo en medio de un amplio operativo de seguridad que cuenta con la participación de más de mil uniformados y que está dirigido a combatir la minería ilegal en esta zona del departamento. Este despliegue ha estado acompañado de restricciones y medidas especiales para mantener el control del territorio.
La utilización de drones con explosivos representa un nuevo motivo de preocupación para las autoridades y los habitantes de Ataco, especialmente por el riesgo que estos hechos pueden generar para la población civil y las instituciones públicas. La situación también ha incrementado la atención sobre las condiciones de seguridad en el sur del Tolima.
Por su parte, la administración departamental y los organismos de seguridad mantienen el seguimiento a lo ocurrido, mientras se espera conocer el balance oficial de los daños y los resultados de las investigaciones para establecer quiénes estarían detrás del ataque.
Entre tanto, la comunidad permanece bajo las medidas de prevención y las disposiciones de las autoridades. El llamado institucional es a acatar las recomendaciones de seguridad y reportar cualquier situación sospechosa a los organismos competentes.































