Tras más de una semana de protestas por parte de arroceros en distintas regiones del país, el Gobierno Nacional radicará una resolución para establecer un precio mínimo del arroz paddy verde. Aunque se vislumbra un posible acuerdo, algunos sectores del gremio aún no respaldan la medida y continúan con los bloqueos.
El paro arrocero en Colombia cumple once días sin una solución definitiva. La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, anunció que el Gobierno Nacional radicará una resolución ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) para regular el precio del arroz paddy verde, en un intento por frenar la creciente crisis del sector.
La funcionaria aseguró que se está “cerca de un acuerdo” con los productores, aunque aclaró que la resolución será presentada sin el respaldo unánime de todos los actores. Los agricultores señalan que los principales obstáculos provienen de los molineros, a quienes responsabilizan del estancamiento de las negociaciones.
El documento contempla la fijación de un precio mínimo regional para el arroz paddy verde, ajustado a los costos de producción. La medida busca estabilizar el mercado y proteger a los pequeños y medianos cultivadores, afectados por la falta de garantías comerciales.
En departamentos como Tolima, Huila y Casanare, los bloqueos continúan. En especial en el Tolima, los arroceros anunciaron que este jueves se llevarán a cabo bloqueos de hasta 15 horas en puntos estratégicos de la región, lo que podría agravar aún más el tránsito y la distribución de alimentos.
Óscar Gutiérrez, vocero de Dignidad Agropecuaria Colombiana, afirmó que las protestas podrían cesar si el Gobierno oficializa los términos discutidos y garantiza el cumplimiento de los compromisos. “Mientras no exista una resolución clara y firme, el paro continúa”, indicó.
La situación ha generado retrasos en la cadena de producción del arroz, afectando la llegada del grano a los molinos y generando incertidumbre entre los productores. El sector agropecuario reclama mayor atención por parte del Estado para evitar una crisis alimentaria.
La resolución, aún en versión preliminar, incluiría también una propuesta para regular el precio del arroz blanco, lo que abriría la puerta a un control más amplio del mercado. El Gobierno espera que esta medida genere un alivio inmediato al conflicto.
Mientras tanto, la comunidad arrocera se mantiene alerta. Aunque valoran el avance del Gobierno, insisten en que la resolución debe reflejar la realidad del campo y no ser una medida temporal. Las próximas horas serán clave para definir si se levanta el paro o se profundiza la protesta.































