Durante el trimestre enero-marzo de 2026, la tasa de desempleo en Ibagué bajó al 12,3%, una reducción de 3,5 puntos porcentuales frente al mismo periodo del año anterior. El desempleo juvenil también registró una importante caída.
Buenas noticias para el mercado laboral de Ibagué. Según las cifras más recientes del DANE, durante el trimestre enero-marzo de 2026 más de 220 mil personas se encuentran ocupadas en la capital tolimense. La tasa de desempleo se ubicó en 12,3%, representando una disminución significativa de 3,5 puntos porcentuales comparada con el 15,8% registrado en el mismo periodo del año anterior.
Este resultado refleja una dinámica positiva en la generación de empleo en la ciudad. Otro dato destacado es la reducción del desempleo juvenil. Este indicador bajó 6,8 puntos porcentuales, pasando del 27,2% al 20,4%.
Con este resultado, Ibagué se ubicó como la octava ciudad del país con mejor comportamiento en empleo para jóvenes. A pesar de los avances, persisten importantes desafíos. La tasa de informalidad laboral en Ibagué se mantiene en 45,3%, un nivel que todavía supera el promedio nacional. Esto indica que gran parte del empleo generado aún carece de las prestaciones y seguridades sociales adecuadas.
Desde la Cámara de Comercio de Ibagué, en articulación con la Alcaldía Municipal, se continúan implementando acciones concretas para seguir mejorando estos indicadores. Las iniciativas buscan fortalecer el tejido empresarial y promover la formalización laboral. El descenso en las cifras de desempleo representa un importante aliento para la economía local.
Las autoridades y el sector privado coinciden en que se debe mantener el impulso para consolidar la recuperación del mercado laboral ibaguereño. Expertos consideran que estos resultados son fruto de una combinación entre la reactivación de sectores clave y las políticas públicas orientadas a la generación de empleo. Sin embargo, advierten que se requiere seguir trabajando en la calidad del empleo.
Las proyecciones para los próximos trimestres se mantienen optimistas, siempre y cuando se mantenga el trabajo conjunto entre el sector público, privado y las entidades de formación para seguir reduciendo tanto el desempleo como la informalidad.































