La Gobernación reportó que más del 90 % de la emergencia forestal ya fue superada. El único incendio activo permanece en inmediaciones de la reserva Galilea, donde brigadas especializadas adelantan labores manuales para controlar el fuego subterráneo.
El Tolima ha logrado superar más del 90 % de la emergencia ocasionada por los incendios forestales que durante las últimas semanas afectaron diferentes municipios del departamento, de acuerdo con el balance entregado por la Gobernación este 29 de septiembre.
Actualmente, las autoridades mantienen concentrada su atención en un solo incendio activo, ubicado en el municipio de Dolores, específicamente en inmediaciones de la reserva forestal Galilea, donde las condiciones del terreno han requerido una estrategia especializada para avanzar hacia su control y liquidación.
La emergencia ya fue superada en municipios como San Luis, Coello, El Guamo, Carmen de Apicalá, Cunday, Suárez, Ortega, Chaparral, Ataco y Coyaima, gracias al despliegue de organismos de socorro y equipos de respuesta en las diferentes zonas afectadas.
Luis Alberto Cárdenas Ortiz, director de Gestión del Riesgo del Tolima, destacó la articulación entre las autoridades municipales, departamentales y nacionales para atender los incendios, con apoyo de brigadas forestales, organismos de socorro y equipos especializados.
Durante la atención de las emergencias también participaron la Fuerza Aérea, la Policía, el Ejército y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, además de personal procedente de Antioquia, Risaralda, Meta, Caquetá, Huila y Cundinamarca.
En Dolores, el incendio presenta características subterráneas debido a la presencia de hojarasca, raíces y otros materiales orgánicos acumulados en el bosque andino, situación que permite que el fuego avance por debajo de la superficie y aparezca ocasionalmente mediante fumarolas.
Para enfrentar esta condición, en la zona trabajan Bomberos de Dolores y Villa Rica, dos brigadas especializadas, un grupo táctico de Bomberos de Pereira y unidades de Melgar, apoyados con bombas de alta capacidad, más de un kilómetro de manguera y una piscina de 5.000 litros para el suministro de agua.
La Gobernación explicó que las descargas aéreas no son técnicamente efectivas en este caso, debido a que los focos se encuentran debajo de la cobertura vegetal. Por ello, las labores se concentran en excavaciones, zanjas, rondas, enfriamiento y control manual, mientras continúa el seguimiento del Sistema Departamental y Nacional de Gestión del Riesgo.































