El alcalde Luis Orlando Ortiz y el exmandatario Oswaldo Mauricio Alape protagonizaron un fuerte enfrentamiento verbal durante la reunión comunitaria sobre la vía Puracé – Coyaima – Castilla. Las diferencias políticas que dejó la pasada contienda electoral siguen marcando el ambiente en el municipio.
En el municipio de Coyaima, la política continúa siendo escenario de tensiones pese a haber transcurrido más de tres meses desde las elecciones atípicas que cambiaron el rumbo de la administración local. El actual alcalde, Luis Orlando Ortiz, conocido popularmente como “Pirinolo” y avalado por el Partido Liberal, reemplazó a Oswaldo Mauricio Alape, quien había llegado al poder con el respaldo del barretismo. Sin embargo, el relevo no ha significado un cierre definitivo de las disputas políticas.
El más reciente capítulo de esta confrontación se vivió en el centro poblado de Castilla, donde Ortiz adelantaba una reunión con la comunidad para socializar el proyecto de mejoramiento de la vía Puracé – Coyaima – Castilla. El encuentro, que pretendía ser un espacio de concertación, terminó convirtiéndose en un escenario de confrontación política cuando el exalcalde Alape tomó la palabra para hacer cuestionamientos y críticas al mandatario actual.
Alape aseguró que la reunión no era propiamente un espacio de socialización, sino un escenario con tintes políticos. En su intervención, recordó el compromiso de la gobernadora Adriana Magali Matiz con la ejecución del proyecto, explicó detalles contractuales y admitió que su presencia también tenía un interés político. Esto generó incomodidad en el alcalde Ortiz, quien consideró que el exmandatario buscaba desviar la atención de los temas comunitarios.
“Que el señor Oswaldo venga a decir acá que está haciendo política y hablando cosas cuando estamos discutiendo sobre otras prioridades… Tranquilo que nosotros sabemos cuál es el proceso contractual y no necesitamos que nos lo explique”, afirmó Ortiz en tono enérgico. El mandatario municipal pidió respeto e instó a su antecesor a desarrollar su actividad política en otros escenarios distintos a las socializaciones ciudadanas.
Ortiz también recalcó que su objetivo era entablar un diálogo directo con la comunidad sobre los avances de los proyectos viales que se trabajan en conjunto con la Gobernación. “Hermano, no sea así, venimos fue a hablar con la gente. Oswaldo, usted ya fue alcalde, ahora yo lo soy. Merezco respeto para hablar con las personas. Si usted quiere hacer política, hágalo allá afuera o en otro lado”, expresó el mandatario liberal.
El actual alcalde sostuvo que su administración ya firmó los compromisos necesarios para avanzar en el mejoramiento de la vía y reiteró que la obra es una prioridad para su gobierno. De igual manera, destacó la gestión de la gobernadora Matiz y pidió no entorpecer los procesos con comentarios que, según él, solo buscan “meterle cizaña a la gente” y generar división en la comunidad.
Por su parte, Alape defendió su derecho a participar en este tipo de encuentros públicos y manifestó que su interés es expresar preocupaciones legítimas de los ciudadanos sobre el desarrollo de la obra. En un video que circuló en medios locales, el exalcalde insistió en que su presencia no debía interpretarse como una provocación sino como parte de su rol de liderazgo político en el municipio.
El rifirrafe entre Ortiz y Alape refleja que la política en Coyaima continúa marcada por las tensiones entre el liberalismo y el barretismo, dos corrientes que disputan la influencia en la región. La confrontación también deja en evidencia que los resentimientos de la pasada contienda electoral no se han superado y que estos episodios seguirán marcando la agenda local de cara a las próximas elecciones territoriales.































