Un bus que transportaba estudiantes del ITFIP fue atacado en pleno casco urbano de Purificación. El hecho dejó heridos leves y aumentó la preocupación por la ola de violencia en el municipio.
Un nuevo episodio de violencia encendió las alarmas en Purificación, Tolima, cuando un bus escolar que transportaba estudiantes del Instituto Tolimense de Formación Técnica Profesional (ITFIP) fue atacado en la noche del martes. El incidente ocurrió en pleno casco urbano, generando pánico entre los pasajeros y la comunidad educativa. Varias personas resultaron con heridas leves causadas por las esquirlas de vidrio, lo que dejó en evidencia el deterioro de la seguridad en la población.
El ataque sucedió cuando el vehículo ingresaba al barrio Ospina Pérez, uno de los sectores residenciales más concurridos. De acuerdo con las versiones preliminares, dos hombres que se movilizaban en motocicleta lanzaron una piedra contra el bus, rompiendo una de las ventanas laterales. Las autoridades aún investigan los motivos del hecho, que por poco termina en tragedia. La situación generó indignación y temor entre los habitantes, quienes exigen acciones inmediatas de control y vigilancia.
Entre los testigos se encontraba el concejal Miguel Rivera, quien denunció públicamente lo sucedido y relató que incluso su hijo viajaba en el bus atacado. “Gracias a Dios no pasó a mayores, pero esto demuestra el nivel de inseguridad que vivimos”, afirmó el cabildante en declaraciones a los medios locales. Su testimonio se suma al clamor ciudadano que pide reforzar la seguridad para evitar que este tipo de hechos se repita.
Aunque las lesiones sufridas por los estudiantes fueron leves, el impacto psicológico ha sido significativo. Padres de familia y autoridades académicas advierten que el miedo se ha instalado entre los jóvenes y sus familias, quienes ahora temen por su integridad cada vez que se movilizan hacia el campus. “Hoy fue una piedra, mañana podría ser algo peor”, advirtió el concejal Rivera, resaltando el riesgo de que la violencia escale.
Este incidente se suma a otras problemáticas que afectan la tranquilidad en Purificación. Habitantes del municipio señalan que en las noches se observan motocicletas sospechosas, muchas veces sin papeles, que recorren las calles sin control alguno. A esto se suman conductores que transitan en contravía, riñas en bares nocturnos y altos niveles de contaminación auditiva, factores que generan un ambiente de inseguridad constante en la localidad.
Las denuncias ciudadanas no son nuevas, pero el ataque al bus escolar ha encendido todas las alarmas. La comunidad reclama a las autoridades una intervención urgente para fortalecer los operativos de vigilancia y capturar a los responsables del hecho. Hasta el momento, la Policía adelanta investigaciones para determinar si el ataque fue un acto de vandalismo aislado o si responde a un patrón delictivo que amenaza la seguridad de los estudiantes.
Líderes comunitarios y voceros del ITFIP pidieron la implementación de medidas concretas como patrullajes permanentes, controles de motocicletas y la instalación de cámaras de seguridad en puntos estratégicos. Además, solicitaron la articulación de la Alcaldía, la Policía y la Gobernación del Tolima para frenar el aumento de hechos violentos que ponen en riesgo la vida y tranquilidad de los ciudadanos.
Mientras avanza la investigación, la pregunta que ronda en Purificación es inevitable: ¿cuántos hechos más deben ocurrir para que se garantice la seguridad en el municipio? Por ahora, el llamado de la comunidad es unánime: se necesita presencia estatal, control efectivo y una política de prevención que evite que la violencia siga marcando la vida cotidiana de la población.































