Una creciente del río Siquila destruyó la vía y un puente que conectaban a Bilbao con varias comunidades rurales. Habitantes exigen atención urgente de la Alcaldía y la Gobernación del Tolima.
En el municipio de Planadas, al sur del Tolima, una fuerte avalancha provocada por la creciente del río Siquila dejó incomunicadas a varias comunidades campesinas. El desbordamiento arrasó con un tramo de la vía principal y destruyó un puente que comunicaba al corregimiento de Bilbao con al menos cinco veredas: El Provenir, Filadelfia, Castillo, La Libertad y El Siquila.
El daño en la infraestructura vial ocasionó que la movilidad quedara totalmente restringida, afectando no solo el traslado de personas sino también la salida de productos agrícolas hacia el casco urbano. La emergencia mantiene en incertidumbre a cientos de familias que dependen de esa carretera para su sustento diario.
Uno de los impactos más inmediatos se registró en el ámbito educativo. Los niños de las veredas afectadas no pudieron asistir a clases el día de ayer y, según manifestaron los habitantes, tampoco recibirían clases durante la jornada de hoy. La falta de transporte escolar ha generado preocupación entre los padres de familia.
La comunidad hizo un llamado urgente al alcalde de Planadas, Juan Camilo Hueje, y a la Gobernación del Tolima, para que se disponga de maquinaria y personal técnico que permita restablecer la comunicación terrestre lo más pronto posible. Los residentes advierten que el aislamiento también afecta la atención en salud y la seguridad alimentaria.
Sin embargo, habitantes de Bilbao denunciaron que la respuesta preliminar de la Alcaldía fue que la maquinaria para remover el material solo podría llegar la próxima semana. Esta situación ha generado inconformidad entre los afectados, quienes consideran que la emergencia requiere atención inmediata y no puede esperar varios días.
Los campesinos insisten en que la incomunicación compromete la economía de la región, pues muchos cultivos de café, plátano y otros productos corren el riesgo de perderse si no son transportados a tiempo hacia los centros de comercialización. Además, temen que las lluvias continúen y agraven aún más la emergencia.
La Gobernación del Tolima aún no ha emitido un comunicado oficial sobre el caso, pero la comunidad pide presencia institucional y acciones rápidas que permitan dar una solución a la crisis vial. Los pobladores aseguran que cada día de retraso aumenta las pérdidas y pone en riesgo la vida de quienes intentan movilizarse por caminos improvisados.
Mientras tanto, los habitantes de Bilbao y las veredas afectadas permanecen atentos y en estado de alerta, a la espera de una respuesta efectiva de las autoridades. La emergencia se convierte en un recordatorio de la vulnerabilidad de las zonas rurales frente a fenómenos naturales y la necesidad de fortalecer la gestión del riesgo en el sur del Tolima.































