Una menor recién nacida falleció en el Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué debido a la alta congestión en urgencias, que supera el 200% de ocupación. Gobernación del Tolima y Superintendencia de Salud analizan la emergencia. EPS y red hospitalaria son llamadas a responder de forma urgente.
Una trágica muerte ha sacudido al sistema de salud del Tolima. Una bebé de apenas 15 días falleció en el Hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué mientras esperaba una remisión a un centro de cuarto nivel. El hecho fue confirmado por Martha Palacios Uribe, gerente del hospital, quien denunció la crítica situación que enfrenta la institución, con una sobreocupación superior al 200% en el servicio de urgencias.
La emergencia fue abordada en una reunión con presencia de la Superintendencia de Salud, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, y las directivas del hospital. Durante el encuentro, se evidenció el colapso del principal centro asistencial del departamento, que enfrenta una creciente demanda sin el respaldo necesario de la red de salud regional ni de las EPS.
“Dimos a conocer la grave y delicada situación en la que estamos hoy, con una ocupación en el servicio de urgencias de más del 200%, lo cual nos preocupa tanto por la calidad del servicio como por la humanización del mismo”, expresó la gobernadora Matiz, visiblemente afectada por el caso de la menor fallecida.
Ante la emergencia, la gerente del Federico Lleras anunció un monitoreo constante y permanente del servicio de urgencias. “Seguiremos garantizando la atención con calidad, oportunidad y un gran sentido humano, pero necesitamos apoyo inmediato para evitar más tragedias como esta”, declaró Palacios Uribe.
Desde la Gobernación se hizo un llamado urgente a toda la red prestadora de salud en el Tolima, instando a hospitales y clínicas a sumarse a la atención de pacientes, especialmente en casos que requieren remisión oportuna. “No podemos permitir que más vidas se pierdan por falta de articulación”, enfatizó la mandataria seccional.
El hospital también lanzó duras críticas a algunas EPS, en particular a Pijao Salud, señalando que muchos pacientes llegan al centro asistencial sin haber recibido orientación ni gestión de remisiones por parte de su aseguradora. “Esto agrava aún más la carga para el hospital y pone en riesgo la vida de los usuarios”, sostuvo Palacios.
El caso de la bebé fallecida es solo una muestra del colapso que atraviesa el sistema hospitalario tolimense. Las autoridades coincidieron en la necesidad de una intervención estructural que incluya más recursos, mejor coordinación interinstitucional y el cumplimiento de responsabilidades por parte de las EPS.
Mientras tanto, la preocupación entre los ciudadanos crece, y los profesionales de la salud advierten que la situación podría empeorar si no se toman medidas urgentes. El drama del Federico Lleras Acosta se convierte hoy en un símbolo de la fragilidad del sistema de salud pública en Colombia.































