Categoria Política | Regional

Publicado Oct 19, 2026

¿Bolivar o Castro? La disputa conservadora por la alcaldía de Ibagué

La carrera por la Alcaldía de Ibagué comienza a generar interrogantes dentro del Partido Conservador. Aunque todavía falta camino por recorrer para las próximas elecciones, dos nombres empiezan a concentrar la atención de los analistas y de quienes siguen de cerca la política regional: Jorge Bolívar y Alexander Castro. Dos figuras de una misma corriente política, pero que representan respaldos y apuestas diferentes dentro del conservatismo tolimense.

La controversia tiene un ingrediente adicional: mientras el exgobernador y dirigente conservador Óscar Barreto Quiroga manifestó su respaldo a Jorge Bolívar durante una celebración de cumpleaños, Alexander Castro aparece como una de las figuras más cercanas a la gobernadora Adriana Magali Matiz, gracias a su trabajo como secretario de Cultura y Turismo del Tolima.

Así, la pregunta que comienza a recorrer los escenarios políticos de la capital tolimense es inevitable: ¿quién tendrá la bendición conservadora y cuál de los dos nombres aparecerá finalmente en el tarjetón para la Alcaldía de Ibagué?

Dos nombres, dos respaldos y una sola aspiración

Por un lado está Jorge Bolívar, quien ya conoce el camino electoral hacia el Palacio Municipal. En las elecciones anteriores perdió frente a Johana Aranda, actual alcaldesa de Ibagué. Su experiencia política y su cercanía con el sector liderado por Óscar Barreto lo mantienen dentro de la baraja de posibles aspirantes.

El respaldo de Barreto no es un asunto menor. El dirigente conservador conserva una estructura política con influencia en el departamento y su posición podría resultar determinante en la definición de una candidatura. Sin embargo, el interrogante es si ese apoyo será suficiente para consolidar nuevamente a Bolívar como la principal apuesta del partido en la capital tolimense.

En la otra orilla aparece Alexander Castro, secretario de Cultura y Turismo del Tolima, quien ha ganado protagonismo dentro de la administración departamental. Su gestión y los resultados que sus defensores atribuyen a su paso por la secretaría, Indeportes y la Lotería, lo han posicionado como una figura destacada del gabinete de Adriana Magali Matiz.

Castro es visto por sectores políticos como uno de los funcionarios de mayor confianza de la gobernadora, una condición que podría fortalecer sus aspiraciones si decide entrar de lleno en la competencia electoral. La incógnita es hasta dónde llegará ese respaldo y si tendrá el peso suficiente para inclinar la balanza dentro del conservatismo.

La disputa que podría poner a prueba la unidad conservadora

El escenario plantea una situación particular: dos posibles candidatos de una misma colectividad, respaldados por dos de sus principales referentes regionales. De un lado, la influencia política de Óscar Barreto; del otro, el liderazgo administrativo de Adriana Magali Matiz.

¿Se impondrá la decisión del sector barretista o tendrá mayor fuerza la apuesta que surja del entorno de la gobernadora? ¿Habrá acuerdo entre las partes o terminará abriéndose una disputa interna por el aval?

Por ahora, no se puede dar por definida una candidatura ni asumir que los respaldos actuales equivalen a una decisión oficial del partido. Pero la posibilidad de que Bolívar y Castro coincidan en la misma carrera electoral ya alimenta las especulaciones y anticipa una discusión que podría ser determinante para el futuro político de Ibagué.

La próxima contienda no se definirá únicamente por los respaldos de las figuras más poderosas del conservatismo. También estarán en juego la imagen de los aspirantes, sus propuestas para resolver las dificultades de la ciudad, sus resultados en la gestión pública y su capacidad para convencer a los electores.

La pregunta sigue abierta

En Ibagué, la discusión apenas comienza, pero el interrogante ya está planteado: ¿Jorge Bolívar tendrá una nueva oportunidad o Alexander Castro será la apuesta conservadora para conquistar la Alcaldía?

La respuesta dependerá de las decisiones que tomen los protagonistas, de los acuerdos internos y de la estrategia electoral que termine imponiéndose.

Por ahora, ambos nombres están en el radar político. La verdadera incógnita es quién logrará convertir los respaldos y las expectativas en una candidatura sólida. Porque, aunque todos se mueven dentro de la misma bolsa conservadora, la Alcaldía de Ibagué solo tendrá un candidato de esa colectividad si el partido decide unificar su apuesta.

Y esa decisión, por ahora, sigue siendo el gran interrogante de la política ibaguereña.

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social