Tras años de espera, el Hospital Santa Lucía de Cajamarca reabrió sus puertas totalmente equipado. Con inversión superior a los 3.100 millones de pesos, el centro médico cuenta ahora con modernas ambulancias, equipos biomédicos y mejoras en infraestructura para atender a la comunidad urbana y rural.
El municipio de Cajamarca vive un cambio significativo en materia de salud pública. Después de años de limitaciones y precariedad en los servicios médicos, el Hospital Santa Lucía reabrió sus puertas completamente renovado, marcando un hito para los habitantes de esta localidad del occidente tolimense.
El Ministerio de Salud destinó más de 3.100 millones de pesos para fortalecer la red hospitalaria del municipio. De este total, 1.274 millones se invirtieron en transporte asistencial con la entrega de dos ambulancias básicas y una unidad médico-odontológica, que permitirán mejorar la atención en emergencias y facilitar el traslado de pacientes a centros de mayor complejidad.
Asimismo, se destinaron 833 millones de pesos para la modernización de la infraestructura del hospital, 736 millones en equipos biomédicos —entre ellos rayos X, incubadoras, camillas ginecológicas y electrocardiógrafos— y 1.000 millones para el fortalecimiento institucional. Estas mejoras buscan garantizar un servicio más eficiente, digno y oportuno para los cajamarcunos.
En el corregimiento de Anaime también se adelantan obras de adecuación en el puesto de salud, con el propósito de ampliar la cobertura médica en las zonas rurales más apartadas. Esta inversión complementa los esfuerzos del Gobierno Nacional y la administración municipal por acercar la atención primaria a toda la población.
Los habitantes celebran lo que consideran una “victoria largamente esperada”. Durante años, los pacientes debían desplazarse hasta Ibagué para recibir atención especializada, enfrentando riesgos y altos costos. Ahora, con la renovación del hospital y las nuevas ambulancias, la comunidad cuenta con un servicio más cercano y moderno.
“Por fin vemos resultados después de tanto tiempo. Tener un hospital bien dotado es una esperanza para todos los que vivimos en Cajamarca”, expresó una residente del casco urbano, destacando la importancia de la inversión para las familias campesinas.
Las autoridades locales subrayaron que este avance hace parte de una estrategia integral para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, fortalecer la red de atención en salud y garantizar un acceso equitativo a los servicios públicos esenciales.
Con esta reapertura, Cajamarca se consolida como un ejemplo de gestión en el Tolima, demostrando que la inversión pública bien orientada puede transformar de manera tangible la vida de las comunidades rurales.































