Habitantes de la vereda Chembe, en el corregimiento 13 de Ibagué, decidieron iniciar por cuenta propia la construcción de una placa huella ante la falta de apoyo, según denunciaron, por parte de la Secretaría de Agricultura. La obra se ejecuta en alianza con el SENA y busca mejorar la movilidad en uno de los tramos más críticos de la zona rural.
Los habitantes de la vereda Chembe, ubicada en el corregimiento 13 de Ibagué, optaron por pasar de las solicitudes a la acción. Ante la demora en la atención de una necesidad histórica de infraestructura vial, la comunidad inició la construcción de una placa huella con el apoyo del SENA y el aporte de los propios campesinos.
La intervención se desarrolla en el sector conocido como la Y, punto estratégico que conecta las veredas Santa Rosa, Chembe y La María. Allí se construirán 60 metros lineales de placa huella, una obra que busca mejorar las condiciones de transitabilidad para los habitantes y productores de esta zona rural.
José Luis Mendoza Castillo, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Chembe, explicó que el proyecto nació gracias al esfuerzo colectivo de la comunidad y al acompañamiento del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), luego de no obtener el respaldo esperado por parte de la administración municipal.
«Ya empezamos la obra en el punto de la Y de Santa Rosa – Chembe – La María. Serán 60 metros lineales de placa huella, un trabajo de la comunidad en alianza con el SENA», manifestó el líder comunal al destacar el compromiso de los habitantes con el desarrollo de su territorio.
Mendoza también señaló que los campesinos tuvieron que asumir gastos adicionales para hacer realidad la obra. Entre ellos, destacó el alquiler de maquinaria amarilla, recurso que, según indicó, solicitaron a la Secretaría de Agricultura de Ibagué sin obtener una respuesta favorable.
La comunidad sostiene que el mejoramiento de este tramo vial es prioritario debido a que, durante las temporadas de lluvia, el paso de vehículos, motocicletas y peatones se vuelve complejo, afectando el transporte de productos agrícolas y la movilidad de las familias que residen en el sector.
Con esta iniciativa, los habitantes buscan garantizar un acceso más seguro y eficiente entre las veredas, al tiempo que envían un mensaje sobre la importancia de fortalecer la inversión en infraestructura rural para mejorar la calidad de vida de las comunidades campesinas.
Mientras avanzan los trabajos, los líderes comunales esperan que la obra motive un mayor acompañamiento institucional y que las autoridades municipales apoyen futuras intervenciones en la red vial rural, considerada fundamental para el desarrollo económico y social del campo ibaguereño.































