Las autoridades lograron la captura de tres personas pertenecientes al clan familiar ‘Los Tucos’, quienes estarían sindicados por los delitos de desplazamiento forzado, concierto para delinquir y tráfico de armas y estupefacientes en la ciudad de Ibagué.

Los capturados serian tres hermanos, que identificaban en barrios periféricos de la ciudad de Ibagué, familias que habían sido desplazadas por grupos al margen de la ley, para obligarlos a guardar armas y alucinógenos en sus viviendas a cambio de ganancias económicas, al no obtener respuesta positiva por parte de algunas de estas familias, esta organización procedía a coaccionarlos mediante amenazas contra sus vidas y acciones de hecho como tirar piedras a las viviendas. En una ocasión intentaron incendiar la casa de una familia, mientras se encontraban allí, entre los miembros de la familia se encontraban los dos hijos, ambos menores de edad. Esto les obligaba nuevamente a desplazarse hacia otras ciudades.

Esta estructura delincuencial obligó a cerca de 20 personas, integrantes de 5 familias de la ciudad de Ibagué, a abandonar sus viviendas y desplazarse a otras partes de la ciudad e incluso del país. Luego de que las familias salían de las casas, estas eran ocupadas por los miembros de la estructura, que utilizaban estas viviendas como bodega de armamento o punto de comercialización de sustancias estupefacientes, lo que les dejaba rentas criminales superiores a los 150 millones de pesos anuales producto de la distribución de alucinógenos.































