La directora de Cortolima, Olga Lucía Alfonso Iannini, recorrió Ortega, Alvarado, Honda y Guamo para coordinar acciones frente a los incendios forestales y otras emergencias. La entidad entregó equipos a organismos de socorro, gestionó apoyo aéreo y adelanta evaluaciones sobre las afectaciones ambientales.
La emergencia por incendios forestales mantiene en alerta a diferentes municipios del Tolima y llevó a Cortolima a fortalecer su presencia directamente en los territorios afectados. La directora general de la corporación, Olga Lucía Alfonso Iannini, encabezó una jornada de seguimiento en Ortega, Alvarado, Honda y Guamo. Durante el recorrido se coordinaron acciones con alcaldes, organismos de socorro y comunidades. La estrategia busca mejorar la capacidad de respuesta frente a las altas temperaturas y la propagación de las llamas. La entidad también verificó otras situaciones asociadas a la actual temporada de emergencias. El objetivo es reducir los impactos sobre los ecosistemas y las comunidades.
En Ortega, uno de los municipios con mayores afectaciones, Cortolima reportó cinco incendios activos y reforzó las capacidades de los organismos encargados de atender la emergencia. La corporación entregó herramientas y una motobomba para apoyar las labores de control y contención. Además, se gestionó junto con la Gobernación del Tolima la posibilidad de contar con apoyo helicoportado en los sectores donde las condiciones del terreno dificultan el ingreso terrestre. Las autoridades mantienen seguimiento a la evolución de los incendios. La prioridad es proteger a las comunidades rurales y evitar que el fuego continúe extendiéndose. Los organismos de socorro permanecen desplegados en los puntos críticos.
La respuesta institucional también llegó hasta Alvarado, donde se registran seis frentes de fuego que requieren atención. En este municipio fueron entregadas motobombas estacionarias, cascos y 300 metros de manguera para fortalecer las capacidades de los organismos de socorro. Estos elementos permitirán mejorar las labores de control en zonas donde las altas temperaturas y las condiciones de sequía favorecen la propagación de las llamas. Cortolima continuará acompañando técnicamente las acciones adelantadas en territorio. Las autoridades locales mantienen coordinación con los equipos de emergencia. La atención se concentra en evitar que nuevos focos puedan generar mayores afectaciones.
En Honda y San Luis, la corporación anunció evaluaciones técnicas destinadas a determinar el impacto generado por los incendios sobre la cobertura vegetal. Estos estudios se realizarán una vez las condiciones de seguridad permitan el ingreso de los equipos especializados. La información permitirá establecer la magnitud de los daños ambientales ocasionados por las conflagraciones. También servirá como insumo para definir posibles acciones de recuperación de las áreas afectadas. Cortolima mantiene seguimiento sobre las condiciones de los ecosistemas. La prioridad será determinar las zonas que requieren intervención y recuperación ambiental.
La corporación también atendió emergencias diferentes a los incendios forestales que se han presentado durante los últimos días. En Cajamarca e Ibagué se realizaron acciones relacionadas con daños estructurales registrados después de los recientes movimientos sísmicos. Paralelamente, Cortolima efectuó inspecciones mediante drones en Murillo para verificar las condiciones de la quebrada La Hedionda y el río Azufrado. Tras las revisiones, la entidad descartó la existencia de represamientos en estos puntos. Sin embargo, advirtió sobre la disminución de los caudales asociada a las condiciones de sequía.
La magnitud de las emergencias llevó al Consejo Departamental de Gestión del Riesgo a declarar la calamidad pública en el Tolima. Esta medida busca facilitar la movilización y asignación de recursos necesarios para atender los diferentes frentes de emergencia. La decisión también permite fortalecer la coordinación entre las autoridades departamentales, municipales y los organismos de socorro. Cortolima continuará aportando sus capacidades técnicas y ambientales en los municipios afectados. La articulación institucional resulta fundamental ante una temporada marcada por altas temperaturas. Las autoridades buscan evitar que la emergencia genere mayores daños ambientales y sociales.
Frente a este panorama, Cortolima reiteró el llamado a la ciudadanía para evitar comportamientos que puedan originar nuevos incendios forestales. La entidad pidió abstenerse de realizar fogatas y quemas agrícolas, especialmente durante las actuales condiciones climáticas. Según la corporación, una parte importante de las conflagraciones está relacionada con actividades humanas que pueden salirse de control. Por ello, la prevención se convierte en una herramienta fundamental para reducir el riesgo. También se solicita reportar oportunamente cualquier foco de incendio a las autoridades competentes. La responsabilidad ciudadana resulta determinante para proteger los bosques y fuentes hídricas.
Finalmente, Cortolima advirtió que las condiciones asociadas a las altas temperaturas y al fenómeno de El Niño representan un escenario que requiere mantener las medidas de prevención. La entidad continuará realizando recorridos, entregando equipos y coordinando acciones con las autoridades territoriales y organismos de socorro. El seguimiento permitirá identificar nuevos puntos críticos y responder con mayor rapidez ante eventuales emergencias. Mientras continúan las labores de control, las autoridades mantienen como prioridades la protección de la vida, los ecosistemas y los recursos naturales. La corporación insistió en que evitar nuevos incendios es una responsabilidad compartida. El Tolima enfrenta así una temporada que exige máxima prevención y capacidad de respuesta institucional.































