El centro asistencial recibió este viernes el giro directo de la aseguradora, permitiendo el pago inmediato de salarios y devolviendo la tranquilidad a más de 2.000 trabajadores que esperaban su nómina desde finales de julio.
El Hospital Federico Lleras Acosta confirmó que este viernes, a las 11:02 de la mañana, ingresó a sus cuentas el giro directo por parte de la Nueva EPS, correspondiente al pago de nómina pendiente desde finales de julio. La transferencia permitió iniciar de forma inmediata la dispersión de salarios a su personal, poniendo fin a varios días de tensión e incertidumbre entre los trabajadores.
La dificultad se originó cuando, por retrasos en los pagos de la aseguradora, la institución no pudo cumplir con las obligaciones salariales del mes de julio. Esta situación generó malestar entre el personal hospitalario y fue ampliamente difundida por medios locales, que alertaron sobre el riesgo de afectaciones en los servicios médicos y en la estabilidad laboral de más de 2.000 empleados.
Algunos trabajadores llegaron a suspender temporalmente sus funciones como medida de protesta, exigiendo el pago inmediato de sus salarios. Sin embargo, la gerencia del hospital destacó que, a pesar de las dificultades, la atención médica se mantuvo sin interrupciones graves, gracias al compromiso del personal y a la coordinación interna para garantizar la operación del centro asistencial.
En un comunicado oficial, la administración agradeció a los empleados por su disposición, paciencia y empatía durante lo que calificaron como un “momento coyuntural”. Asimismo, resaltaron el papel fundamental de cada trabajador para mantener en funcionamiento el hospital, aun cuando la situación financiera estaba en un punto crítico debido a la demora en los desembolsos de la Nueva EPS.
La recepción de estos recursos supone un respiro para la entidad, que había visto comprometida su estabilidad económica y su capacidad de cumplir con obligaciones laborales. Desde la gerencia, se indicó que el giro permitirá no solo cubrir el salario de los trabajadores, sino también reorganizar el flujo de caja para atender otras obligaciones operativas urgentes.
No obstante, el episodio dejó en evidencia la necesidad de revisar los procesos de pago y de fortalecer los mecanismos de comunicación y coordinación entre el hospital y las aseguradoras. La administración aseguró que ya trabaja en estrategias para que retrasos de este tipo no vuelvan a afectar ni a los empleados ni a los usuarios que dependen de los servicios médicos del centro asistencial.
El Hospital Federico Lleras Acosta reiteró su compromiso con la salud y el bienestar de la población ibaguereña y del Tolima, asegurando que su prioridad seguirá siendo ofrecer atención oportuna y de calidad, incluso en medio de retos financieros. Además, enfatizó que se hará un seguimiento estricto a los pagos futuros para evitar nuevos retrasos.
Con el pago de la nómina finalmente ejecutado, los trabajadores recuperan la tranquilidad, y el hospital refuerza su operatividad. La institución confía en que la estabilidad económica lograda tras este giro sea la base para continuar su labor sin contratiempos, en beneficio de los pacientes y del sistema de salud regional.































