El Gobierno Nacional y la bancada del Pacto Histórico radicaron un nuevo proyecto de reforma a la salud con el propósito de fortalecer la atención primaria, eliminar la intermediación financiera de las EPS y garantizar que los recursos lleguen directamente a hospitales y clínicas. El ministro Guillermo Alfonso Jaramillo aseguró que la iniciativa busca consolidar la salud como un derecho fundamental y no como un negocio.
El Gobierno Nacional volvió a poner sobre la mesa la reforma estructural al sistema de salud con la radicación de un nuevo proyecto de ley en el Congreso de la República. La iniciativa, presentada por la bancada del Pacto Histórico en Cámara y Senado, retoma varios de los puntos que la administración considera esenciales para garantizar el cumplimiento de la Ley Estatutaria de Salud y fortalecer el acceso oportuno a los servicios médicos en todo el país.
Durante una rueda de prensa en el Capitolio Nacional, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, explicó que la propuesta mantiene como eje central el modelo de atención primaria en salud, priorizando la promoción de hábitos saludables, la prevención de enfermedades y el fortalecimiento de la atención en los territorios. Según el funcionario, el propósito es transformar un sistema enfocado en atender la enfermedad hacia uno que proteja la vida desde la prevención.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto contempla el giro directo de los recursos públicos a hospitales y clínicas, eliminando la intermediación financiera de las Entidades Promotoras de Salud (EPS). El ministro sostuvo que este mecanismo permitirá que los prestadores de servicios reciban oportunamente los recursos necesarios para garantizar su funcionamiento y mejorar la calidad de la atención a los usuarios.
La iniciativa también propone un sistema interoperable que fortalezca la transparencia en el manejo de los recursos públicos destinados al sector salud. Con ello, el Gobierno busca optimizar la trazabilidad del dinero, mejorar el control sobre su ejecución y garantizar que los recursos lleguen efectivamente a quienes prestan los servicios de salud en cada región del país.
Durante la presentación del proyecto, la bancada del Pacto Histórico reiteró que la reforma pretende consolidar el derecho fundamental a la salud establecido en la Ley Estatutaria, dejando atrás un modelo basado, según sus promotores, en la lógica de la intermediación financiera. Los congresistas aseguraron que la prioridad será garantizar una atención integral, digna y oportuna para toda la población colombiana.
En el marco del balance del denominado Empalme Ante el Pueblo, Guillermo Alfonso Jaramillo destacó que durante los últimos años la Unidad de Pago por Capitación (UPC) registró incrementos significativos tanto en el régimen contributivo como en el subsidiado. De acuerdo con el ministro, este crecimiento refleja un mayor esfuerzo presupuestal para fortalecer la financiación del sistema y ampliar la cobertura de los servicios de salud.
El Gobierno también presentó un balance de los principales indicadores sanitarios alcanzados durante la administración del presidente Gustavo Petro. Entre los resultados expuestos se encuentra una reducción del 71,4 % en la mortalidad por desnutrición en niñas y niños menores de cinco años, una disminución del 32,9 % en la mortalidad de menores de un año, del 34,7 % en menores de cinco años, del 24,6 % en la mortalidad perinatal y del 51 % en la mortalidad materna.
Según el Ejecutivo, estos avances representan cerca de 10.000 niños y niñas que hoy continúan con vida gracias al fortalecimiento de las estrategias de atención en salud, prevención y ampliación del acceso a los servicios médicos. Mientras la reforma inicia su trámite legislativo en el Congreso, el Gobierno reiteró que continuará defendiendo un modelo orientado a garantizar la salud como un derecho fundamental, fortalecer la red hospitalaria pública y mejorar la calidad de vida de todos los colombianos.





























