El balance entregado por el ministro del Interior, Rodrigo Lara, reportó 43 puntos de incendio atendidos en 11 municipios del Tolima. De estos, 20 fueron controlados y 16 liquidados, mientras siete permanecen activos en Carmen de Apicalá, Suárez, Rovira y Cunday.
El Tolima registra un avance significativo en la atención de la emergencia por incendios forestales, luego de que la Dirección Nacional de Bomberos reportara 43 puntos atendidos en 11 municipios del departamento. El balance fue divulgado este domingo por el ministro del Interior, Rodrigo Lara, quien señaló que 20 focos están controlados, 16 fueron liquidados y siete continúan activos.
Las cifras indican que 36 de los 43 puntos intervenidos ya se encuentran controlados o liquidados, equivalente a cerca del 84 % de los casos atendidos. Esta precisión es importante porque el porcentaje corresponde a los puntos de incendio reportados y no a que el 84 % del territorio del Tolima esté fuera de riesgo.
Los focos que todavía requieren intervención se concentran principalmente en Carmen de Apicalá, Suárez, Rovira y Cunday, municipios donde los organismos de emergencia mantienen operaciones terrestres y aéreas. El complejo Carmen de Apicalá–Suárez–Cunday permanece como una de las principales prioridades debido a la extensión y características de las zonas afectadas.
En el caso de Suárez, uno de los puntos de mayor preocupación ha sido el sector del cerro Las Mercedes, donde las autoridades han desplegado personal, equipos terrestres y apoyo aéreo para contener el avance de las llamas. La Gobernación había advertido que este incendio podía extenderse hacia otros municipios del oriente tolimense.
Cunday también continúa bajo vigilancia debido a las condiciones que favorecen la propagación de incendios de cobertura vegetal. El Sistema Nacional de Información para la Gestión del Riesgo mantiene para este municipio un pronóstico de amenaza alta, asociado a factores como las bajas precipitaciones y las temperaturas registradas.
En contraste, municipios como San Luis, Coyaima y Ambalema aparecen dentro de los territorios donde las conflagraciones ya fueron liquidadas, aunque las labores posteriores siguen siendo necesarias para evitar reactivaciones. En San Luis, por ejemplo, permanecen actividades de guarda de ceniza como parte del seguimiento posterior al control del fuego.
El balance nacional se conoce mientras el Tolima continúa enfrentando una de las temporadas de incendios más complejas de los últimos años. Autoridades departamentales han reportado afectaciones importantes sobre zonas rurales, cultivos y actividades ganaderas, mientras se investigan además las circunstancias que pudieron originar algunas de las conflagraciones.
Aunque el 84 % de los puntos atendidos ya fue controlado o liquidado, la emergencia todavía no puede darse por terminada. Los organismos de socorro mantienen concentrada su capacidad en los siete focos activos y las autoridades reiteran que el monitoreo continuará hasta lograr la extinción total y reducir el riesgo de nuevas emergencias.































