La implementación de una zona franca en la capital tolimense podría ser la clave para atraer inversión, fomentar la industria y fortalecer el comercio exterior.
Ibagué, una ciudad con ubicación estratégica en el centro del país, enfrenta el desafío de diversificar su economía y dinamizar su tejido empresarial. En este contexto, expertos y líderes del sector productivo coinciden en que la creación de una zona franca en la capital del Tolima sería un paso decisivo hacia la consolidación de un polo de desarrollo económico, logístico y comercial en el centro occidente colombiano.
Actualmente, Ibagué no cuenta con una zona franca, lo que limita sus posibilidades de atraer inversión extranjera directa, reducir costos para los empresarios locales y aumentar su competitividad frente a otras regiones del país que ya gozan de estos beneficios. La instalación de una zona franca permitiría, entre otras cosas, ofrecer incentivos tributarios, aduaneros y logísticos a las empresas que se establezcan en este territorio.
«Una zona franca no solo generaría empleo formal y de calidad, sino que también posicionaría a Ibagué como un punto clave para el comercio exterior, aprovechando su cercanía con Bogotá, el Eje Cafetero y los principales corredores viales del país», señaló Alejandro Rozo, articulador de proyectos RAP, Región Administrativa y de Planificación, eje Cafetero.
Además, sectores como la agroindustria, la confección, la logística y el tecnológico podrían encontrar en una zona franca el entorno ideal para expandirse, innovar y exportar, generando un efecto multiplicador en toda la economía regional.
¿Qué se necesita para que Ibagué tenga una zona franca?
Diversos actores del ámbito público y privado han comenzado a impulsar el debate sobre la viabilidad de este proyecto, que también requeriría del compromiso del Gobierno Nacional, Regional y Local para su aprobación y desarrollo. «La zona franca no debe verse como una opción, sino como una necesidad urgente para el progreso económico de Ibagué», concluyó, Rozo.
Con una población de más de 550 mil habitantes y una vocación empresarial en crecimiento, Ibagué busca consolidar su rol como ciudad intermedia competitiva. Apostarle a una zona franca es una oportunidad histórica para transformar su economía y proyectarla a los mercados globales.































