Las autoridades confirmaron que el fuego, originado por una quema prohibida, afecta la vereda Bremen–Santa Elena y amenaza con propagarse hacia otras fincas. No se reportan heridos, pero sí graves daños ambientales y materiales.
Un incendio forestal de gran magnitud se registra desde la tarde de ayer en la vereda Bremen–Santa Elena, jurisdicción del municipio de Honda, Tolima, donde las llamas han consumido cerca de ocho hectáreas de pasto, maleza y árboles, además de destruir parcialmente una vivienda en la finca San Ignacio. El fuego continúa activo y mantiene en alerta a la comunidad y a las autoridades locales.
El comandante de Bomberos Voluntarios de Honda, César Santana, señaló que la conflagración habría sido causada por una quema controlada que se salió de manejo, práctica que está prohibida por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). “Estas acciones irresponsables siguen poniendo en riesgo vidas humanas, bienes y recursos naturales”, advirtió.
La topografía del terreno ha complicado las labores de control, pues los bomberos deben caminar más de una hora cargando equipos pesados hasta la cima de la montaña, donde el viento y las altas temperaturas facilitan la expansión de las llamas. A pesar de estas dificultades, la Administración Municipal ha dispuesto apoyo logístico y acompañamiento permanente en la zona.
El coordinador municipal de Gestión del Riesgo confirmó que se han utilizado drones para monitorear la propagación del incendio y detectar los puntos críticos que requieren intervención inmediata. El objetivo es evitar que el fuego se extienda hacia otras fincas cercanas, donde habitan familias campesinas y se desarrollan actividades productivas.
Aunque no se registran personas lesionadas, las pérdidas materiales ya son significativas. La vivienda afectada sufrió daños en su estructura y pertenencias, mientras que los cultivos cercanos quedaron totalmente incinerados. Esta situación preocupa especialmente a los propietarios, que dependen de la tierra como única fuente de sustento.
Más allá de los daños materiales, el impacto ambiental es alarmante. Se estima que especies de fauna silvestre como micos tití, iguanas, tortugas y morrocos han visto afectado su hábitat natural, incrementando el riesgo de desplazamiento y muerte. La comunidad ambientalista insiste en que estas emergencias son un duro golpe para la biodiversidad del norte del Tolima.
Las autoridades recordaron que las quemas para preparar terrenos están prohibidas en todo el país y advirtieron que quienes las realicen pueden enfrentar sanciones legales. La práctica, común en zonas rurales, sigue siendo una de las principales causas de incendios forestales en la región.
Mientras continúan las labores de contención, la comunidad hace un llamado a fortalecer las campañas de prevención y educación ambiental. “Es fundamental que entendamos que una chispa mal controlada puede destruir hectáreas enteras y acabar con la vida de cientos de especies”, concluyó Santana, quien reiteró que los bomberos permanecerán en el sitio hasta que el incendio quede controlado en su totalidad.































