El Gobierno Nacional designó a la abogada Karen Hernández Blanquicett como nueva Superintendente de la Economía Solidaria, mediante el Decreto 1291 del 25 de agosto de 2026. Su gestión estará enfocada en fortalecer la supervisión, modernizar los procesos y mejorar la atención al sector solidario.
El Gobierno Nacional nombró a la abogada Karen Hernández Blanquicett como nueva Superintendente de la Economía Solidaria, de acuerdo con el Decreto 1291 del 25 de agosto de 2026. La funcionaria asumirá la dirección de la entidad en reemplazo de Diana Contreras, quien venía desempeñándose en el cargo en calidad de encargada. Con esta designación comienza una nueva etapa para la entidad encargada de ejercer la inspección, vigilancia y control sobre las organizaciones del sector solidario. La llegada de Hernández se produce en un contexto de retos relacionados con la modernización institucional. También plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión. Su experiencia jurídica y administrativa será puesta al servicio de estos objetivos. La nueva funcionaria tendrá a su cargo la conducción de los procesos estratégicos de la Superintendencia.
Entre las prioridades planteadas para la nueva administración se encuentra el fortalecimiento de la inspección, vigilancia y control del sector solidario. Uno de los objetivos será mejorar los tiempos de respuesta frente a los trámites que realizan las organizaciones vigiladas. En particular, se contempla agilizar las solicitudes de posesión de directivos, revisores fiscales y oficiales de cumplimiento de las cooperativas de ahorro y crédito. También se buscará optimizar la estructura regulatoria aplicable al sector. Estas acciones están orientadas a facilitar los procedimientos y fortalecer las herramientas institucionales de supervisión. La gestión deberá responder a las necesidades de cooperativas y demás organizaciones vigiladas. El propósito es avanzar hacia procesos más eficientes. Al mismo tiempo, se mantendrán los criterios de control y cumplimiento establecidos para el sector.
Otro de los retos estará relacionado con el seguimiento a los planes de mejoramiento derivados de los procesos de intervención. La Superintendencia deberá continuar fortaleciendo los mecanismos que permiten verificar el cumplimiento de las acciones adoptadas por las organizaciones. A esto se suma la incorporación de herramientas de inteligencia artificial para aumentar la eficacia de las labores de supervisión. La implementación de estas tecnologías deberá desarrollarse bajo criterios de transparencia y control. El objetivo es aprovechar nuevas herramientas para analizar información y apoyar los procesos institucionales. La transformación digital también representa una oportunidad para modernizar procedimientos internos. La entidad busca avanzar hacia una supervisión con mayor capacidad de respuesta. Estos cambios estarán acompañados por los mecanismos necesarios para garantizar el control institucional.
Hernández Blanquicett cuenta con formación especializada en Derecho Administrativo y Derecho Laboral y de la Seguridad Social, además de más de 20 años de experiencia profesional. Su trayectoria incluye participación tanto en entidades públicas como en empresas privadas. Durante su carrera ha ocupado cargos directivos y desarrollado funciones relacionadas con asesoría jurídica y gestión administrativa. Esta experiencia le ha permitido trabajar en diferentes sectores y niveles de la administración. Su perfil profesional está vinculado principalmente con el derecho público, la gestión institucional y la asesoría especializada. La nueva Superintendente llega así a la entidad con una trayectoria desarrollada en diferentes escenarios. Su experiencia será uno de los elementos de su gestión al frente de la Superintendencia. El cargo representa además una responsabilidad directa sobre la supervisión de las organizaciones del sector solidario.
Dentro de sus antecedentes profesionales se encuentra su paso por cargos de alta gerencia y dirección jurídica. Hernández fue Secretaria General de Etesa, directora Jurídica del Consorcio Mulaló–Loboguerrero y Gerente de Auditoría Legal de MCA Morison Accounting. También trabajó como abogada de Coca-Cola Femsa. En el sector público se desempeñó como asesora jurídica en el Ministerio de Medio Ambiente, Fiduagraria, la Alcaldía de Cali y el Instituto de Desarrollo Urbano, IDU. Estos cargos hacen parte de una trayectoria desarrollada durante más de dos décadas. Su experiencia combina funciones de dirección, asesoría jurídica y auditoría. Estos conocimientos estarán relacionados con los desafíos administrativos y regulatorios de la Superintendencia. La nueva funcionaria deberá aplicar esta experiencia a las particularidades del sector cooperativo y solidario.
En los últimos años, Hernández también desarrolló actividades profesionales en firmas especializadas. Entre 2021 y 2026 hizo parte de Torregroza & Diazgranados Servicios Jurídicos Especializados, mientras que entre 2012 y 2015 estuvo vinculada a De La Espriella Lawyers. Desde estos espacios participó en asesorías para diferentes entidades públicas. Entre ellas estuvieron la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado y la Defensoría del Pueblo. También asesoró a la Aeronáutica Civil, Colombia Compra Eficiente, Cormagdalena y la Sociedad de Activos Especiales. Su experiencia incluyó igualmente trabajos relacionados con Ferrocarriles Nacionales de Colombia. Este recorrido le permitió conocer diferentes áreas de la administración pública. La experiencia jurídica acumulada será ahora aplicada a la dirección de la Superintendencia.
Su trayectoria también comprende asesorías para entidades del orden nacional, departamental y municipal. Entre las instituciones para las cuales ha trabajado se encuentran las gobernaciones de Córdoba, Magdalena, Bolívar y Cesar. También ha prestado servicios a la Federación Nacional de Departamentos y a la CAR Cundinamarca. Dentro de sus antecedentes aparece igualmente la Superintendencia Nacional de Salud y diferentes administraciones municipales. Este recorrido le ha permitido conocer procesos administrativos de distintas entidades públicas. También ha tenido contacto con asuntos relacionados con regulación, contratación y defensa jurídica. La experiencia territorial constituye otro componente de su perfil profesional. En su nuevo cargo deberá trasladar estos conocimientos a las dinámicas propias de la economía solidaria. El desafío será articular la experiencia adquirida con las necesidades actuales del sector.
Con la llegada de Karen Hernández Blanquicett, la Superintendencia de la Economía Solidaria continuará trabajando en el fortalecimiento de sus procesos de inspección, vigilancia y control. La modernización institucional y la atención de los trámites de las organizaciones vigiladas hacen parte de los principales desafíos de esta nueva etapa. También estará sobre la mesa la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas para mejorar la supervisión. El sector cooperativo y solidario tendrá en la entidad un organismo encargado de garantizar el cumplimiento de las disposiciones que regulan sus actividades. La nueva administración deberá avanzar en procesos eficientes y mecanismos de seguimiento. La gestión también estará relacionada con la atención de las necesidades de las organizaciones vigiladas. Con esta designación se inicia una nueva etapa al frente de la entidad. Los resultados de estas prioridades marcarán el desarrollo de la supervisión del sector durante la nueva administración.































