Katherine Rengifo expresó su respaldo a Martha Liliana Tamayo Reina, quien recibió medidas de protección tras denunciar amenazas y actos de intimidación que ponen en riesgo su vida y la de su familia.
La secretaria de Salud del Tolima, Katherine Rengifo, manifestó su rechazo frente a los hostigamientos y amenazas recibidas por la gerente del Hospital de Venadillo, Martha Liliana Tamayo Reina, quien actualmente cuenta con medidas de protección otorgadas por la Fiscalía. La funcionaria enfatizó que este tipo de actos atentan contra la misión médica y no pueden ser tolerados en ninguna circunstancia.
“Como autoridad sanitaria, como mujer, como médico, veo nuevamente con gran preocupación otro incidente o infracción a la misión médica”, declaró Rengifo, en un llamado público a la sociedad para que se respete y respalde a los profesionales de la salud. La secretaria subrayó que su despacho está comprometido en garantizar la seguridad y el ejercicio libre de quienes integran el sector.
Según la información entregada por la Fiscalía, la gerente del hospital denunció ser víctima de agresiones verbales, seguimientos y actos de intimidación que han generado un alto nivel de riesgo para su integridad. Los reportes indican que la situación ha escalado a tal punto que se catalogó como un riesgo grave, lo que motivó la intervención inmediata de las autoridades judiciales.
Rengifo advirtió que “cualquier tema que altere la misión médica será llevado para que se garanticen los adecuados procesos”, reafirmando la disposición del gobierno departamental de actuar en coordinación con los entes de control y la justicia para prevenir que hechos similares se repitan. La funcionaria recordó que la protección de la misión médica es un compromiso tanto legal como ético.
La Fiscalía dispuso medidas urgentes de protección para Tamayo Reina y su núcleo familiar, con el fin de prevenir cualquier agresión física o psicológica. Estas incluyen acompañamiento policial, vigilancia en su lugar de trabajo y orientación en protocolos de autoprotección mientras avanza el proceso judicial.
El caso ha despertado preocupación en el gremio de la salud, que ve con inquietud el aumento de episodios de violencia y hostigamiento contra directivos y personal médico en distintas regiones del país. Organizaciones del sector han pedido que se fortalezcan las estrategias de seguridad para quienes cumplen labores en contextos de alta presión social o política.
En el municipio de Venadillo, la comunidad expresó su respaldo a la gerente del hospital y rechazó de manera categórica los actos intimidatorios. Algunos líderes locales recordaron que el centro asistencial cumple un papel vital para el acceso a la salud de la población, por lo que su normal funcionamiento no debe verse comprometido por presiones o amenazas.
Mientras las investigaciones avanzan, la Secretaría de Salud del Tolima reiteró que se mantendrá vigilante para asegurar que las medidas de protección sean efectivas y permanentes. “El respeto por la misión médica no es negociable; es un pilar para garantizar la vida y la salud de todos”, concluyó Rengifo, en un mensaje que busca reafirmar la dignidad y el valor del trabajo de los profesionales de la salud.































